Alcachofas a la Romana: La Receta Auténtica y Tradicional Sencilla y Rápida
Las alcachofas a la romana son una de las maravillas indiscutibles de la cocina del Lacio y romana. Quizás te preguntes por qué yo, con mis raíces sicilianas, he decidido ofrecerte un acompañamiento de orígenes regionales diferentes a los míos. La respuesta es sencillísima: ¡son extraordinarias!
El secreto de una consistencia «como mantequilla»
Además del sabor genuino, lo que hace único este plato es el particular método de cocción estofado (casi al vapor). Este procedimiento garantiza una consistencia de las alcachofas tan tierna que se derrite literalmente en la boca. Si buscas un acompañamiento vegetariano saludable, esta receta es la elección ideal porque resalta la calidad de la materia prima con poquísimas grasas.
¿Por qué preparar las alcachofas a la romana?
Una de las principales ventajas, además de lo delicioso que es, es la rapidez: las alcachofas se preparan en poquísimo tiempo y con ingredientes básicos de la despensa como ajo, menta romana y aceite de oliva virgen extra.
Los puntos fuertes de esta receta son el hecho de estar lista en menos de 30 minutos, pero aún más la ligereza de la cocción con poco aceite y agua, ideal para una dieta equilibrada. Finalmente, la versatilidad ya que estas alcachofas combinan perfectamente con segundos platos de carne o como entrante típico de las fiestas.
No queda más que probar la preparación: sigue mis consejos para la limpieza de las alcachofas y descubre cómo transformar esta verdura en una obra maestra de la tradición romana!
Todas las recetas «veganas» están libres de carne y/o pescado, ni puede haber uso de otros alimentos a base de proteínas animales, como huevos y quesos.
Si como yo amas las alcachofas y quieres experimentar otras recetas que tengan esta maravillosa verdura como protagonista, debes probar también estas ideas:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocción al vapor
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O MÁS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso yo en mis recetas; comprarlos a través de mi blog contribuye a apoyarme a mí y a mi trabajo, mientras que a ustedes no les costará nada más!
- 6 alcachofas
- 250 ml vino blanco
- 1 Zumo de limón
- 1 diente Ajo
- 1 ramita perejil
- 6 hojas menta
- 100 ml aceite de oliva virgen extra (+ q.b.)
- q.b. guindilla
- 1 pizca Sal
Herramientas
- 1 Cuenco
- 1 Fuente
- 1 Cuchillo
- 1 Cazuela
- 1 Tapa
- 1 Papel de horno
Preparación
Lava y limpia las alcachofas*, descartando las hojas más duras. Recupera también los tallos, dejándolos a aproximadamente 2/3 de su altura. Privales también de la parte más dura con la ayuda de un cuchillo afilado. Ponte unos guantes de látex para alimentos durante esta operación para evitar mancharte las manos. Frota las alcachofas con zumo de limón mientras las limpias y luego sumérgelas en agua acidulada para evitar su oxidación.
Mientras tanto, en una fuente, haz un picadillo de perejil, menta, ajo machacado o picado finamente, sal y guindilla, luego emulsiona todo con el aceite.
Toma las alcachofas y escúrrelas bien del agua residual golpeándolas un poco sobre la superficie de trabajo. Abre las hojas internas, esparce el picadillo aromático preparado previamente haciéndolo penetrar entre las hojas y masajeando también las hojas externas.
En una cazuela grande y con fondo grueso, dispón poco a poco las alcachofas así condimentadas y rocíalas con un generoso chorro de aceite.
Añade el vino blanco y aproximadamente 1 vaso de agua, hasta llegar a 1/3 de su altura.
Cubre todo con papel de horno o papel de pan humedecido y escurrido que sólo servirá para retener la humedad.
Cierra la olla con una tapa y en cuanto empiece a hervir, baja el fuego y deja cocinar durante aproximadamente 25′-30′*. Durante la cocción, agita de vez en cuando la cazuela, pero sin tocar las alcachofas. Una vez pasado el tiempo, destapa y comprueba la cocción, estarán listas cuando estén muy tiernas y los dientes de un tenedor penetren fácilmente.
Sírvelas bien calientes en un plato de servir, condimentándolas con el aderezo restante. Y voilà…¡las alcachofas a la romana están listas para ser degustadas!
¡Buen Provecho de La Cucina di Fefè!
Conservación
👉Conserva las alcachofas a la romana en el frigorífico, por 2-3 días, dentro de un recipiente para alimentos con tapa. Cuando sea necesario, caliéntalas en una sartén con un poco de aceite o unos minutos en el microondas.
Consejos, notas, variaciones y sugerencias
🟣*La elección de la alcachofa es el primer paso para una receta según la tradición: la mejor alcachofa para usar es la Alcachofa Romana IGP, también llamada cimarolo o mammola, una alcachofa grande y sin espinas, de forma redondeada y compacta, de color verde con matices violetas que se presta para ser rellena. La consistencia es particularmente tierna y el sabor dulce. La temporada de esta alcachofa va de enero a mayo, pero el período ideal para degustarla comienza a principios de marzo y termina a finales de abril. En alternativa, también puedes utilizar las alcachofas violetas (también llamadas violino), considerando algunos factores: necesitan más tiempo de cocción siendo menos tiernas que las mammole, y tienen espinas con vello, que si son demasiado grandes deben quitarse durante la limpieza.
🟣**El tiempo de cocción varía según el tamaño de las alcachofas, pero ten en cuenta que el aderezo deberá reducirse notablemente y las alcachofas resultar muy blandas al pincharlas con los dientes de un tenedor.
¿Es posible omitir el vino durante la preparación de la receta?
Se puede omitir el vino si se desea adaptar este plato también para los niños, en tal caso, será necesario añadir 250 ml de agua más.

