¿Ganas de café? No sé vosotros, pero yo por la mañana me muero por él, es más, es un mimo que nunca me hago faltar, sobre todo cuando me preparo el cappuccino, que gracias a mi nuevo espumador, ¡sale incluso mejor que en el bar! Ayer por la noche, impulsada por este deseo, me puse manos a la obra y saqué a mi compañero ya inseparable, especialmente para los dulces, el mítico horno Versilia. El resultado final de esta receta, sabedlo, requirió dos intentos: la primera vez fallé miserablemente, ¡dejé el fogón encendido y el dulce se carbonizó a la perfección! Cosas que pasan, pero en el fondo también al amasijo le faltaba algo, así que lo modifiqué aún más y esta vez puedo considerarme satisfecha. En lugar de azúcar, usé jarabe de agave, que tiene un índice glucémico mucho más bajo pero con un buen poder edulcorante; además del café espresso, también añadí un poco de licor de café arábica, de fuerte e intenso aroma y un buen chocolate de Módica, comprado hace unos meses y os juro que ¡hizo realmente la diferencia! Además, después de untar bien el horno Versilia, en lugar de espolvorear como de costumbre el interior de la olla con harina o pan rallado, usé un poco de este chocolate, que trituré finamente en polvo. ¡No os digo el resultado! Una delicia chocolatosa incluso en los bordes que podría definir, si me lo permitís, ¡una genialidad! Este aromático dulce acompañó mi desayuno de hoy, dándome la energía necesaria para afrontar el día de la mejor manera, ¡y si llegamos, también el de mañana! ¿Y vosotros, necesitáis como yo recargaros y arrancar con una abundante dosis de mimos como este? ¡Escribidme, me importa!
- Dificultad: Media
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Porciones: 12
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
Preparación:
Comenzad untando bien vuestro horno*. Verted 20 gr. de chocolate triturado en polvo y cubrid toda la superficie, excluyendo la tapa. En un bol, con la ayuda de las varillas eléctricas, trabajad los huevos con el jarabe de agave durante varios minutos (fig. 1).
Debéis obtener una mezcla clara y espumosa (fig. 2).
Añadid entonces también el aceite, el licor de café y el café espresso y continuad trabajando con las varillas (fig. 3).
En este punto, incorporad gradualmente la harina junto con la levadura previamente tamizados con una pizca de sal y alternad con la leche (fig. 4).
Agregad por último 50 gr. de chocolate de Módica triturado groseramente y mezclad con la ayuda de una espátula (fig. 5).
Verted la mezcla directamente en el horno y decorad la superficie con el chocolate restante triturado y el granillo de azúcar (fig. 6).
Colocad el horno en su esparcidor de llamas incluido ya bien caliente en el fogón más pequeño. Cerrad con la tapa y cocinad los primeros 4′ a llama alta, luego otros 30′ reduciéndola al mínimo**. Podréis controlarla insertando palillos de madera a través de los agujeros de la tapa. El bizcocho estará listo solo cuando los palillos salgan secos. Apagad y dejad enfriar (fig. 7).
¡Y voilà… vuestro bizcocho al café arábica y chocolate de Módica está listo para ser disfrutado!
¡Buen Provecho desde la cocina de Fefe’!
CONSEJO:
*Os aconsejo untar el horno Versilia con mucha calma. Es un procedimiento importante para el buen resultado del dulce, así que es necesario que esté bien untado en cada parte, incluida la tapa.
** Recordad abrir la tapa solo después de haber transcurrido al menos 20′.

