Bizcocho Bundt de Remolacha Roja y Chocolate Blanco: La Receta del Postre Navideño Saludable
¡Ah, sí! Os prometí que por un tiempo no publicaría más recetas a base de remolacha. Excepto, sin embargo, el postre con remolacha que quería experimentar lo antes posible. Además, todavía tenía algunas en la despensa, ¿cómo podría tirarlas? ¡Así que me decidí!
Y aquí tenéis mi bizcocho bundt super delicioso y colorido, pero de manera absolutamente genuina: sin recurrir a colorantes artificiales y con poco azúcar. Sí, ¡habéis oído bien! Encontraréis solo 70 gr en toda la masa, mientras que en la glasa he elegido reemplazarlo con jarabe de agave, un edulcorante natural rico en minerales y con un bajo índice glucémico.
Teniendo en cuenta el sabor dulce característico de la remolacha y el chocolate blanco, la cantidad de edulcorante es mínima, ¡con un resultado absolutamente único e irresistible! Vuestros invitados nunca imaginarán que la masa está hecha a base de una verdura, pero como en el caso del pastel de zanahorias o los muffins de calabaza, ¡la regla es que nada es imposible!
Este bizcocho bundt de remolacha es realmente especial, el dulce perfecto para las fiestas navideñas, muy sencillo de realizar y seguramente de gran efecto escenográfico! Mis invitados lo disfrutaron con gran satisfacción y curiosidad, ¡y algunos incluso repitieron!
Si os gusta sorprender durante las fiestas con algunos dulces escenográficos, aquí tenéis algunas de las propuestas que yo misma he presentado en mi mesa:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 1 Hora
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 55 Minutos
- Porciones: molde de Ø 22
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Navidad, Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes
- 250 g remolachas rojas, cocidas, hervidas
- 200 g harina 00
- 70 g azúcar de caña
- 3 cucharadas jarabe de agave (alternativamente miel de acacia)
- 120 g mantequilla (derretida)
- 3 huevos (a t.a.)
- 60 g chocolate blanco
- 10 g levadura en polvo para dulces
- 1 pizca sal
- 1 1/2 remolachas rojas, cocidas, hervidas
- 1 cucharada jarabe de agave
- 5 gotas jugo de limón
- 80 g chocolate blanco
- 1 cucharada queso crema para untar
Herramientas
- 1 Batidora
- 1 Bol
- Batidoras eléctricas
- 1 Hervidor
- 1 Espátula
- 1 Colador
- 1 Molde
- 1 Cazo
Preparación
Comenzad cortando las remolachas en trozos. Colocadlas en el vaso de una batidora o licuadora junto con el jarabe de agave y 2 cucharadas de agua de cocción de las mismas.
Aparte, en un bol, con las batidoras eléctricas o un robot de cocina, montad los huevos a temperatura ambiente con el azúcar durante 6′ hasta que estén claros y esponjosos.
Añadid la mantequilla previamente derretida y templada en un hilo.
Incorporad poco a poco la harina tamizada con la levadura.
Alternad la harina con la crema de remolacha triturada.
Continuad batiendo hasta que los ingredientes estén bien integrados.
Incorporad el chocolate blanco picado groseramente con un cuchillo y mezclad delicadamente con una espátula.
Verted la mezcla en un molde de Ø 22 previamente engrasado y enharinado.
Hornead en horno estático precalentado a 180°C durante 55′, pero será determinante la prueba del palillo. Apagad y dejad enfriar completamente.
Mientras tanto, en una batidora, triturad la 1/2 remolacha con unas gotas de limón. Luego añadid el queso crema y el chocolate blanco previamente derretido al baño María y mezclad todo. Si fuera necesario, pasadlo por un tamiz y dejad enfriar.
Una vez enfriado el bizcocho bundt, verted la glasa desde arriba. Si se hubiera espesado demasiado, solo será necesario añadir 2-3 cucharadas de caldo de cocción y ¡listo!
Decorad con bolitas de chocolate blanco y negro y dejád reposar el bizcocho bundt 1h antes de servirlo. Y voilà… ¡ vuestro bizcocho bundt de remolacha está listo para disfrutar!
¡Buen Provecho de La Cocina de Fefe’!
Conservación
👉El bizcocho bundt de remolacha y chocolate blanco se conserva sin glasa bajo una campana de vidrio a temperatura ambiente durante 4-5 días. En caso contrario, recomiendo conservarlo en el frigorífico hasta un máximo de 2-3 días, ya que la glasa a base de queso fresco podría volverse rancia, así que decorad solo el día en que decidáis servir este dulce a vuestros invitados.

