Os confieso que estaba muy dudosa sobre proponer en el blog esta receta. Al final, ¿quién no ha cocinado alguna vez en su vida una simple ensalada de pulpo con patatas? Sin embargo, recientemente descubrí que esto no es del todo cierto. Las dudas y preguntas siguen siendo muchas y actuales, ya que cocinar este plato tan simple presenta, sin embargo, no pocas trampas. Así que intentaré desmentir algunos falsos mitos al respecto. La principal pregunta está relacionada sobre todo con el estado del pulpo. Muchos se preguntan si es mejor comprar el molusco fresco o congelado. El pulpo es la excepción que confirma la regla. De hecho, las temperaturas frías siguen siendo la mejor manera de ablandar su carne. Por eso, mi consejo, que es el mismo de aquellos que lo pescan, es congelar el pulpo fresco en el congelador durante al menos dos días, para luego descongelarlo y cocinarlo. Solo de esta manera, después de su cocción, el pulpo no resultará para nada gomoso, sino al contrario, tierno y digerible, obteniendo así el máximo rendimiento. Obviamente, una vez descongelado, el pulpo deberá consumirse dentro de las 24 horas. Una vez congelado, sepan además que sumergir el pulpo tres veces en agua hirviendo para rizar sus tentáculos será absolutamente inútil. Otra cosa a saber es que hervirlo en mucha agua dispersa el sabor. Así que, dependiendo del peso, ajústense. Los tiempos de cocción son bastante largos, alrededor de 50 minutos*, que se reducen a poco más de veinte en olla a presión. No lo saléis antes, sino al final, cuando esté cocido, y sin exagerar. Cuando puedan hundir los dientes de un tenedor o un palillo en la unión entre los tentáculos y la cabeza, tendrán la certeza de que estará listo. Apaguen y déjenlo enfriar completamente en su agua de cocción. Solo entonces podrán extraerlo y realizar sus recetas. Por lo tanto, la fase de preparación es bastante delicada, pero si siguen estos pequeños trucos, será imposible fallar y llevarán a la mesa de manera impecable uno de los platos más sabrosos de nuestra tradición culinaria. ¡Y buen provecho!
- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 1 Hora
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Hornillo
- Cocina: Italiana
Ingredientes:
- 1 kg pulpo (ya limpio)
- 4 patatas (medianas)
- 550 ml caldo de verduras
- 3 hojas laurel
- 4 bayas enebro
- 1 zumo de limón
- 1 ramito perejil
- 80 ml aceite de oliva virgen extra
- c.s. sal
- c.s. pimienta blanca
Herramientas:
- 2 Cazuelas
- 1 Cuchillo
- 1 Tapa
- 1 Tenedor
- 1 Ensaladera
Preparación:
En una cazuela, lleven a ebullición el caldo de verduras sin salar, añadiendo las hojas de laurel y las bayas de enebro. Una vez alcanzado el hervor, sumerjan los tentáculos del pulpo en el agua hirviendo tres veces para hacerlos rizar antes de sumergirlo completamente (fig. 1).
Bajen el fuego, cubran con una tapa y dejen cocinar durante aproximadamente 45′. En cualquier caso, estará listo solo cuando, al sumergir los dientes de un tenedor, estos no encuentren resistencia. Apaguen y dejen templar el pulpo en su agua de cocción durante al menos 1 h (fig. 2).
Mientras tanto, laven las patatas y hiérvanlas en otra cazuela durante aproximadamente 25′. Apaguen, dejen templar, pélenlas y corten en trozos regulares (fig. 3).
Escurran el pulpo, divídanlo por la mitad y córtenlo en trozos, incluida la cabeza (fig. 4).
Únanlos con las patatas dentro de una ensaladera grande (fig. 5).
Preparen una vinagreta con el aceite, el zumo de limón, una pizca de sal y pimienta. Aromaticen con el perejil picado y mezclen delicadamente para sazonar (fig. 6).
Sirvan a temperatura ambiente.
Y voilà…¡vuestra ensalada de pulpo y patatas está lista para ser degustada!
¡Buen Provecho desde la cocina de FeFè!
Consejos y sugerencias
🟣Para una cocción óptima recuerden siempre que por cada 500 gramos de pulpo se necesitan aproximadamente 20-25 minutos.

