Como suelo contar, mi antojo de dulce siempre acecha, pero si sucumbiera cada vez a esos deseos no sería bueno para mi salud, a menos que encontrara un compromiso en la combinación de ingredientes en mis preparaciones. Estas galletas son exactamente lo que hace falta para conseguirlo. Las descubrí por casualidad y me enamoré perdidamente, primero porque se hacen con solo 3 ingredientes, y además son increíblemente fáciles de preparar: basta un bol y una cuchara, ¿a que no viene mal? ¡Pero hay más! Estas galletas también son veganas, sin lactosa y sin gluten, ya que no llevan harina salvo la de almendra, ni huevos, azúcar refinado ni lácteos. Y teniendo en cuenta que incluso tenía crema de cacahuete en la despensa por gastar, ¡podría considerarlas también anti-desperdicio! Se pueden hacer simples o, como yo, con una cobertura parcial de chocolate negro para ese toque de capricho extra que nunca está de más. El resultado son unas galletitas mantecosas y fundentes, que podrás disfrutar en cualquier momento del día: en el desayuno, como tentempié a media mañana, en la merienda o como postrecito con el café, ¡sin demasiados remordimientos!
Fuente: [ Receta de Anthea del blog Rainbow Nourishments ]
Si, como yo, te gusta concederte algún capricho sin demasiadas preocupaciones, prueba también estas recetas para disfrutar:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 25 piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Internacional
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O VARIOS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que utilizo en mis recetas; comprarlos a través de mi blog ayuda a apoyarme y a mi trabajo, ¡y a vosotros no os costará nada más!
- 250 g crema de cacahuete (salado)
- 130 g harina de almendra
- 80 g jarabe de agave
- 50 g chocolate negro 78%
- 1 cucharadita aceite de semillas
- q.b. granillo de almendra
Utensilios
- 1 Bol
- 1 Cuchara de madera
- 1 Sacabolas
- 1 Tenedor
- 1 Bandeja
- 1 Esterilla
- 1 Rejilla para pasteles
- 1 Cazo
- 1 Cucharilla
- 1 Bol
Pasos
Preparar estas galletas de crema de cacahuete y almendras es facilísimo. Empieza uniéndo en un bol amplio los tres ingredientes: la harina de almendra, la crema de cacahuete* y el jarabe de agave.
Mezcla con una cuchara de madera hasta obtener una masa densa y compacta, pero trabajable. Si quedara demasiado consistente (depende del tipo de crema de cacahuete que uses), añade una cucharada de leche; si por el contrario está demasiado blanda, incorpora 1-2 cucharadas más de harina de almendra. Con la ayuda de una sacabolas, toma porciones de masa.
Con las manos forma bolitas del tamaño de una nuez, aprox. 20 gramos cada una.
Coloca las bolitas bien separadas sobre una bandeja forrada con papel de horno o sobre una esterilla de silicona reutilizable y, ayudándote con un tenedor enharinado, aplástalas creando un diseño cruzado.
Hornea las galletas en un horno precalentado en modo estático a 175°C durante un máximo de 10-11′ o hasta que los bordes estén ligeramente dorados. Te recomiendo vigilar la cocción porque los tiempos pueden variar según el horno.
Deja enfriar completamente las galletas sobre una rejilla. Al principio estarán muy blandas, pero se endurecerán conforme se enfrían.
Una vez frías, en un cazo funde el chocolate negro al baño María, añade el aceite y mezcla. Sumérgelas muy rápidamente hasta la mitad en el chocolate fundido, dejando caer el exceso.
Vuelve a colocarlas en la rejilla o en una bandeja con papel de horno y decora con granillo de almendra al gusto. Deja que el chocolate se seque a temperatura ambiente durante 1 h o 15′ en la nevera antes de degustarlas.
¡Y voilá… las galletas de crema de cacahuete y almendras están listas para disfrutar!
Así se presenta la galleta al corte.
Conservación
👉Podrás conservar las galletas de crema de cacahuete y almendras a temperatura ambiente dentro de un bote, preferiblemente de cristal, o en recipientes herméticos para 10 días, o bien, especialmente en verano, guardarlas en la nevera hasta 2 semanas.
Consejos, notas, variantes y sugerencias
🔵* Si tu crema de cacahuete no es salada, añade a la masa una pizca de sal para aportar un toque salado y crear contraste dulce-salado.
🔵 Sustitución de la harina: puedes usar otras harinas de frutos secos en lugar de la de almendra, como harina de avellana o de pistacho. Si quieres emplear harinas más tradicionales manteniendo el perfil sin gluten, la harina de avena certificada sin gluten, muy habitual en recetas fit, o la de arroz son buenas opciones, aunque las galletas pueden quedar un poco más secas; ajusta la receta añadiendo una cucharada extra de crema de cacahuete o de leche.
🔵 Sustitución de la crema de cacahuete: puedes usar otras cremas 100% de frutos secos como la crema de almendras o la de avellanas. Si buscas una alternativa sin frutos con cáscara, la tahini (crema de sésamo) es una buena opción, aunque el sabor será más intenso.
🔵 Sobre el edulcorante, se puede sustituir solo por miel de acacia, jarabe de arce o maltosa. Si prefieres, también puedes usar jarabe de arroz, que endulza menos. Otros edulcorantes como azúcar granulado, eritritol, stevia, etc., no los recomiendo porque no crearían la amalgama de la masa y quedarían demasiado granulados.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
1. ¿Cómo sé si están cocidas?
Estas galletas tienden a quedarse muy blandas recién salidas del horno. No prolongues la cocción más de 13-15 minutos: sácalas cuando estén ligeramente ámbar y déjalas enfriar completamente en la bandeja para que se endurezcan.
2. ¿La crema de cacahuete siempre es sin gluten?
En su forma natural sí, pero es fundamental revisar la etiqueta para la indicación de «sin gluten», porque algunas marcas industriales pueden sufrir contaminaciones cruzadas durante la producción.

