Cuando voy a hacer la compra, salvo en casos de extrema necesidad, decido conscientemente hacerlo casi siempre sola, porque mi marido generalmente se aburre y su participación en la elección de los productos para poner en el carrito suele ser nula. Además, sin estar bajo presión suya para acelerar los tiempos y terminar lo antes posible, tengo la posibilidad de seleccionar tranquilamente los productos que luego llevaré a mi mesa, revisando uno a uno todos los ingredientes. En particular, no sé ustedes, pero yo me siento atraída por el estante de las harinas, especialmente las especiales, como la harina de guisantes con la que la semana pasada hice unos pancakes salados veganos y sin gluten muy ricos. Hoy, sin embargo, me dejé tentar por la harina de trigo sarraceno, perfecta para realizar también en este caso recetas sin gluten como estas galletitas rústicas con relleno de avellanas, sin azúcar, ni mantequilla. Gracias a la miel y al jarabe de arce, he horneado pequeñas y saludables joyas de sabor, que comparto con ustedes para que puedan apreciar la elección de endulzar de una manera diferente. Asimismo, espero animarles también a elegir harinas alternativas para usar en sus platos, dulces y salados, que llevan consigo la esencia del bienestar y las buenas y sanas costumbres. Claro, el costo respecto a la harina tradicional proporcionalmente a la cantidad, no lo niego, es claramente superior, pero invertir en salud creo que es una elección que vale la pena. Dicho esto, les dejo mi receta personal y, si las prueban, ¡no olviden añadir mi hashtag debajo de su receta o escribirme aquí para hacérmelo saber!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 20 galletas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O MÁS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso en mis recetas; comprarlos a través de mi blog contribuye a apoyarme a mí y a mi trabajo, ¡mientras que a ustedes no les costará nada más!
- 80 g Harina de arroz integral
- 80 g Harina de trigo sarraceno
- 30 g harina de coco sin gluten
- 100 l leche de arroz (o otra leche vegetal)
- 50 ml aceite de semillas de cacahuete
- 50 ml Miel de naranja
- 30 ml jarabe de agave
- 50 g avellanas enteras peladas
- 1 cucharadita Bicarbonato (raso)
- 1 pizca sal
- 80 g crema de avellanas
- c.s. coco rallado (rapé)
- c.s. azúcar glas
Preparación
Comienza uniendo en un bol las tres harinas (fig. 1).
Aparte, en otro bol, derrite la miel con el jarabe de arce (fig. 2).
Añade también el aceite de arroz y la leche de coco y mezcla con una espátula (fig. 3).
A este punto, incorpora poco a poco las 3 harinas sin necesidad de tamizarlas (fig. 4).
Cuando la mezcla comience a solidificarse, empieza a trabajarla con las manos agregando el granillo de avellanas (fig. 5).
Amasa hasta que las avellanas se absorban y obtengas un panecillo granuloso y compacto (fig. 6).
Deja reposar el panecillo en la nevera envuelto en film durante 30′, luego con las manos ligeramente húmedas, forma bolitas un poco más grandes que una nuez y crea una ligera hendidura en el centro con la parte final del mango de una cuchara de madera. Coloca las galletas bien separadas en una bandeja forrada con papel de horno. Pon en el horno precalentado a 180°C durante 15′-18′. Contrólalas de todas formas, porque los tiempos pueden variar según el horno, no deben dorarse demasiado.
Una vez cocidas, rellena las hendiduras con la crema de avellanas y sirve con una pizca de azúcar glas y coco rapé.
Et voilà… ¡las galletas de trigo sarraceno y avellanas están listas para ser disfrutadas!
¡Buen Provecho desde La Cocina de FeFè!
Conservación
👉Las galletas de trigo sarraceno y avellanas se conservan a temperatura ambiente dentro de un tarro de vidrio o recipiente con cierre hermético hasta 1 semana.

