El año pasado decidí abrir aquí en el blog una sección dedicada a Halloween. Podríais decir que mejor tarde que nunca, pero desafortunadamente esta fiesta nunca me ha gustado mucho, quizás porque, al desconocer su verdadero significado, la asociaba inevitablemente solo a brujas, zombis, criaturas aterradoras y calabazas. Solo por casualidad, descubrí la verdadera trama histórica y los orígenes de esta celebración que ha ganado gran popularidad también en nuestro país. Algunos estudiosos han identificado sus orígenes en la fiesta celta de Samhain, que coincide con el año nuevo celta, marcando el final del verano y el inicio del invierno, y al mismo tiempo la última cosecha antes del inicio de la temporada fría. Esta era, por tanto, la ocasión para almacenar provisiones para superar el frío invierno nórdico. Por este motivo, la fiesta de Samhain representaba un momento de transición, en el que se creía que el velo entre el reino de los muertos y el de los vivos se volvía más fino y que ambos mundos podían comunicarse. De ahí su carácter mortuorio, que todavía hoy encontramos en el moderno Halloween. En resumen, para los celtas, los muertos durante ese momento podían regresar al mundo de los vivos y entrar en contacto con ellos, razón por la cual la fiesta también era un momento para honrar a quienes ya no estaban. Explicado el origen mucho más fascinante de la concepción actual, ya degradada al consumismo más total, preparar un dulce temático ahora tiene un significado totalmente diferente a mis ojos. ¡Y aquí estoy con una propuesta súper deliciosa, aunque mi incapacidad para decorar no les haga justicia! Son unas espeluznantes galletas momia a base de crema de cacahuete ¡de miedo! En el sentido de que te asustan al mirarlas pero quedas literalmente deslumbrado por su sabor, tanto que os advierto, ¡crean adicción! Además, se preparan en un tiempo récord, sin cortadores, solo tendrás que poner todos los ingredientes en un bol, ¡y listo! Yo he creado formas que solo recordaran a las momias, pero será divertido jugar con la imaginación con vuestros niños y hacer, por ejemplo, ataúdes, pequeñas calabazas o lo que más os inspire. ¡Veréis, desaparecerán en un suspiro!
Aquí abajo tenéis algunas otras ideas temáticas para proponer en Halloween o si tenéis niños que quieren celebrar esta ahora popular fiesta americana:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 12 galletas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O MÁS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso en mis recetas; comprarlos a través de mi blog contribuye a apoyarme a mí y a mi trabajo, mientras que a vosotros no os costará nada más.
- 70 g harina tipo 1
- 2 cucharadas azúcar moreno
- 2 cucharadas crema de cacahuete (colmadas)
- 1 huevo
- 1/2 cucharadita levadura en polvo para repostería
- 1 pizca sal
- 50 g chocolate blanco
- 24 decoraciones de azúcar (en forma de ojos)
Herramientas
- 1 Bol
- 1 Batidor de mano
- 1 Cuchara
- 1 Bandeja para horno
- 1 Estera de silicona
- 1 Rejilla para enfriar
- 1 Cazo
- 1 Cuchara
- 1 Cucharadita
- 1 Pinzas
Pasos
En un bol grande, mezcla con un batidor de mano la harina tamizada con el azúcar (fig. 1).
Haz un hueco en el centro y rompe el huevo dentro, luego añade la levadura para repostería y una pizca de sal* (fig. 2).
Añade también la crema de cacahuete y comienza a mezclar con el batidor hasta que la mezcla empiece a espesar (fig. 3).
En este punto, continúa trabajando la masa con las manos hasta obtener una bola suave y compacta (fig. 4).
Saca pequeñas porciones, moldéalas y dales forma hasta formar rectángulos de aprox. 6 cm de largo y 2,5 de ancho (fig. 5).
Aplástalos al grosor de 4 mm y colócalos bien separados en una bandeja para horno cubierta con papel pergamino (fig. 6).
Colócalos en un horno precalentado a 180°C por alrededor de 13′ o hasta que estén ligeramente dorados, luego sácalos del horno y deja enfriar completamente sobre una rejilla (fig. 7).
Una vez que las galletas estén completamente frías, derrítelo el chocolate blanco al baño maría y decora la superficie de las galletas creando líneas para simular las vendas de las momias con la ayuda de una cucharadita o una manga pastelera (fig. 8).
Rápidamente, antes de que el chocolate se endurezca, coloca ligeramente torcidos dos ojitos de azúcar en cada galleta, ayudándote con unas pinzas para repostería (fig. 9).
Deja enfriar a temperatura ambiente por al menos 3-4 horas.
Y voilà… ¡vuestras galletas momia de Halloween con crema de cacahuete están listas para ser degustadas!
¡Buen Provecho de La Cocina de FeFé!
Conservación
👉 Una vez bien secos, podéis conservar las galletas momia con crema de cacahuete a temperatura ambiente en contenedores herméticos por 1 semana. Sin decoración, incluso 2 semanas.
Consejos, notas, variaciones y sugerencias
🟣 * Si vuestra crema de cacahuete también es salada, revisad la etiqueta, omitid la sal prevista en la receta.

