Descubrí la mantequilla de manzana, también conocida por su nombre original en inglés apple butter, gracias a una amiga bloguera gastronómica que compartió la receta. Siendo muy curiosa, intenté profundizar en sus numerosos usos. Es importante saber que se llama «mantequilla» solo por la consistencia densa y suave que evoca, ¡pero en realidad no contiene ni un gramo! ¡La idea obviamente me gustó mucho y, al volver a casa, quise intentar hacerla yo también!
Diferencia entre Mantequilla de Manzana y Compota de Manzana
Solo para darles alguna información al respecto, deben saber que, a diferencia de la compota o salsa de manzana, la mantequilla requiere una cocción mucho más larga y lenta, hasta que las manzanas se espesen y se vuelvan marrones. Además, la salsa de manzana tiene una consistencia más líquida, mientras que la mantequilla de manzana se vuelve densa y, precisamente por ello, untable.
Usos en la Cocina y Beneficios Nutricionales
Podrán utilizarla de diversas maneras. Principalmente para untarla sobre una rebanada de pan de manera sencilla, luego para rellenar tartas, tortitas, tartaletas y lo que la imaginación les sugiera. ¡Pero hay más! ¡Podrán añadirla incluso en las masas como sustituto de la mantequilla o el aceite! No está mal, ¿verdad? Obviamente les propongo enseguida una idea deliciosa y perfecta para aprovecharla en estas próximas fiestas. Podrán realizar tanto las famosas galletitas americanas reinterpretadas por mí, los apple lemon crinkle cookies, como las rosquillas de espelta integral. Mientras tanto, recuerden que la mantequilla de manzana satisface un poco todas las necesidades alimenticias porque es una receta vegana, sin lactosa, sin gluten y con bajo índice glucémico, ya que solo contiene los azúcares de la fruta. ¿Qué dicen? ¿Les he convencido?
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 1 Hora 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 3 frascos
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Americana
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O MÁS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso yo en mis recetas; comprarlos a través de mi blog contribuye a apoyarme y mi trabajo, mientras que a ustedes no les costará nada más!
- 8 manzanas Golden
- 150 g agua
- 2 cucharadas vinagre de manzana
- 1 1/2 zumo de limón
- 2 cucharaditas canela en polvo (opcional)
- 10 g jengibre fresco (opcional)
Preparación:
Laven, pelan y cortan las manzanas en trozos. Colóquenlas en una cacerola y rocíenlas con el zumo del limón (fig. 1).
Viértan el agua y el vinagre de manzana y enciendan el fuego (fig. 2).
Si lo desean, añadan también la canela (fig. 3).
Opcional también el jengibre rallado. Cierren con la tapa y cocinen a fuego bajo durante aproximadamente 1 hora (fig. 4).
Remuevan de vez en cuando, verificando que las manzanas no se peguen durante la cocción (fig. 5).
Cocinen hasta que obtenga un bonito color marrón, continuando a remover para que no se pegue (fig. 6).
En este punto trituren con la batidora de inmersión y reduzcan a una puré. En mi caso no fue necesario. Luego déjenlo enfriar durante media hora y viértanlo en frascos de vidrio y sellen (fig. 7).
Después dispongan los frascos en una cacerola con agua y procedan a esterilizar hirviéndolos durante 30′ (fig. 8).
Una vez abierto, el frasco puede conservarse en el frigorífico durante unos días. Alternativamente, si desean consumirla en breve, déjenla enfriar al menos por un par de horas antes de consumirla.
¡Y voilà… su mantequilla de manzana está lista para ser disfrutada!
¡Buen provecho desde la cocina de FeFè!
Conservación
La mantequilla de manzana se conserva durante 2 meses en el frigorífico, o pueden congelarla en cubiteras para tener siempre a disposición una pequeña cantidad lista.

