Pesto de sobras de brócoli: la receta para ahorrar, rica en fibra, sabor y sostenibilidad
¡De la basura al plato! Aquí tienes mi reto al reciclaje, al ahorro y a la sostenibilidad con este pesto cremosísimo y delicioso hecho con las sobras del brócoli. ¿Cuántas veces habrás limpiado los brócolis y, con algo de remordimiento, tirado al contenedor orgánico las hojas y los tallos? ¡No lo hagas más! ¿Sabías que son una verdadera mina de sabor y nutrientes? En particular, las hojas aportan un sabor algo más herbáceo que las flores, que recuerda casi al kale o a las hojas de nabo. Hoy te llevo a mi reino del reciclaje creativo, donde nada se destruye y todo se transforma en un condimento para chuparse los dedos.
Seamos sinceros: en el Sur tenemos el culto de «no se tira nada», y esta receta es la prueba suprema. Mientras las flores suelen terminar salteadas en la sartén, los tallos —que son la parte más dulce y tierna, si se tratan bien— se convierten en la base de una salsa aterciopelada que no tiene nada que envidiar al clásico pesto genovés. Y además es súper lista porque en pocas y sencillas maniobras creo un condimento ideal para mis primeros platos a coste cero y sin mucho esfuerzo en la cocina. Prepararlo es pan comido: solo hay que pelar el tallo para quitar la parte exterior fibrosa, cortarlo en trocitos y escaldarlo junto con las hojas. Todo ello luego triturado con un buen aceite virgen extra, frutos secos y un toque de sal. ¿El resultado? Una base para primeros platos económicos, sanos y versátiles que hará bien al medio ambiente y dejará a tus invitados boquiabiertos cuando reveles el ingrediente secreto.
¿Listo/a para descubrir cómo transformar un «resto» en el protagonista de tu mesa?
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Hervido
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O VARIOS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso en mis recetas; comprarlos a través de mi blog ayuda a sostener mi trabajo, ¡sin que a vosotros os cueste nada más!
- 220 g sobras de brócoli (tallo y hojas)
- 40 g avellanas tostadas
- 50 g queso parmesano rallado
- 1/2 diente ajo
- 60 ml aceite de oliva virgen extra
- q.b. sal
- 1 pizca pimienta
Utensilios
- 1 Cazuela
- 1 Espumadera
- 1 Escurridor
- 1 Cuchillo
- 1 Batidora
Pasos
Preparar este pesto es facilísimo: separa todas las hojas de un brócoli grande, seleccionando las más bonitas y verdes, y quita la costa central, la parte más coriácea.
Separa el tallo central de las inflorescencias con un pelador o un cuchillito, quita la capa exterior más coriácea y fibrosa. Debes llegar al corazón, que es de un verde claro, casi blanco. Luego Lávalo bien bajo el agua junto con las hojas.
Lleva a ebullición una cazuela con agua salada. Primero incorpora los cubitos de tallo y déjalos cocinar unos 5 minutos. Añade también las hojas, se marchitarán al instante y soltarán todo su aroma. Cocina 2′ más.
Escurre las verduras con una espumadera y déjalas escurrir totalmente en un escurridor o colador*.
Pasa al vaso de la batidora los tallos y las hojas bien escurridos, las avellanas tostadas, el diente de ajo (sin el germen para hacerlo más digestivo), el parmesano rallado, una pizca de sal (poca) y pimienta.
Empieza a triturar añadiendo el aceite EVO en hilo. Si ves que la mezcla está demasiado densa, añade otros 10-20 ml de aceite o 1-2 cucharadas del agua de cocción de las verduras.
Deberás obtener una textura lisa, cremosa y aterciopelada.
Y voilà… ¡el pesto de sobras de brócoli está listo para disfrutar!
¡Buen provecho de La Cocina de FeFè!
Yo utilicé este pesto para aliñar pasta integral con anchoas y pan rallado tostado con piñones. ¡Una delicia!
Conservación
👉Pon el pesto en un frasco de cristal, cubre la superficie con una capa de aceite EVO y cierra bien. Se conserva en la nevera durante 2-3 días.
👉Congélalo en cubiteras: tendrás cubitos listos para incorporar directamente a la sartén con la pasta cuando llegues tarde del trabajo.
Consejos, notas, variaciones y sugerencias
🟣*Nada más escaldar las verduras, puedes sumergirlas inmediatamente en un bol con agua y hielo. Este paso, totalmente opcional, detendrá la cocción y fijará el color. ¡Tu pesto quedará de un verde esmeralda brillante!
🟣Para una versión totalmente vegana, sustituye el queso por una cucharada de levadura nutricional en escamas y aumenta ligeramente la cantidad de avellanas y de sal. ¡El resultado será igual de cremoso y sabroso!
🟣Queso (el toque salado): En lugar de parmesano puedes usar grana o pecorino romano (para un sabor más intenso; en ese caso te aconsejo reducir la sal porque el pecorino ya es bastante salado).
🟣Para un extra aromático, añade unas hojas de albahaca o menta para aportar frescor.
🟣Idea de reciclaje 2.0: Si te sobra un poco, úsalo como base para una bruschetta gourmet con una anchoíta encima o como salsa para acompañar pollo a la plancha.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
1. ¿Puedo usar hojas aunque estén un poco amarillentas?
Mejor que no. Para un pesto de color verde brillante y sabor fresco, usa solo las hojas verdes y tersas. Las que estén amarillentas pueden resultar amargas.
2. ¿Se puede hacer el pesto con los tallos y las hojas crudas?
No se recomienda. Los tallos y las hojas del brócoli son bastante duros y tienen un sabor a «hierba cruda» poco agradable. El escaldado rápido es fundamental para mejorar la digestibilidad y la textura.

