POLLO GUISADO CON GUISANTES, PATATAS Y COL

Sabéis que en mi blog no es habitual proponer recetas a base de carnes rojas, ¡pero alguna excepción para las carnes blancas sí que hago! Hoy, por lo tanto, quiero dejaros una idea de las más simples pero, en mi opinión, también de las más buenas y reconfortantes que existen. ¡Hablo del pollo guisado con guisantes, patatas y col! Un plato muy satisfactorio, especialmente si se prepara en estos fríos días de invierno. Nos gusta mucho sobre todo por su sabor delicado y esa textura tiernísima de la carne al final de la cocción, ¡tanto que se deshace literalmente en la boca! Además, esta versión del pollo es sin duda una excelente alternativa a la cocción en horno. Pero vayamos a la receta o mejor dicho, a mi manera personal de cocinar los muslos de pollo en cacerola. He elegido, en primer lugar, pollo de corral, porque se sabe que, al haber crecido libre en los campos y alimentado solo con maíz, salvado y avena, será más genuino y tierno. El secreto para un buen resultado son los aromas y algunas especias, además de varias verduras de temporada, ¡que harán que este plato sea sabroso, saludable y nutritivamente completo! Podrás servirlo en la mesa así, como segundo plato acompañado de su propio condimento, o si lo deseas, podrías deshuesarlo, reducirlo en tiras y utilizarlo como un caldo muy sabroso para la pasta. ¡Atención, la tipología debe ser rigurosamente corta! Será el perfecto comfort food, súper humeante y nutritivo que gustará a toda la familia, ¡niños incluidos!

Si sois amantes del pollo y buscáis una forma deliciosa de disfrutarlo, ¡aquí abajo os dejo algunas otras ideas para inspiraros!

  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 20 Minutos
  • Porciones: 4 personas
  • Métodos de Cocción: Cocción lenta
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Otoño, Invierno

Ingredientes:

  • 4 muslos de pollo (de corral de tamaño medio)
  • 2 patatas (medianas)
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla dorada
  • 5 hojas col
  • 150 g guisantes
  • 1 1/2 l agua
  • 1/2 vaso vino blanco
  • 5 bayas enebro
  • 1 cucharada semillas de anís (opcional)
  • 1 cucharada semillas de hinojo
  • 1 cucharada de mesa mezcla (granulada para caldos: yo, tomate, pimiento y apio opcional)
  • 2 hojas laurel
  • 1 ramillete perejil
  • 2 ramas tomillo
  • c.s. aceite de oliva virgen extra
  • c.s. sal

Herramientas:

  • 1 Cacerola
  • 1 Cuchillo
  • 1 Tabla de cortar
  • 1 Cucharón
  • 1 Tijeras

Pasos:

  • Comienza eliminando la piel del pollo con la ayuda de unas tijeras de cocina, retirando poco a poco la membrana delgada que la conecta a la carne. Esta operación es recomendable antes de la cocción ya que la piel tendería a perder toda su grasa, y el pollo quedaría grasiento y poco digerible* (fig. 1).

  • Lava todas las verduras bajo agua corriente, luego escúrrelas y en una tabla de cortar reduce las hojas de col a juliana (fig. 2). Pela la cebolla y las zanahorias y patatas. Reduce la primera en gajos y las segundas en trozos (fig. 3).

  • En una cacerola grande, dora la cebolla 1′ a fuego alto con 2 cucharadas de aceite, las hojas de laurel y la mezcla granulada, luego añade también las zanahorias, las patatas, las bayas de enebro y las semillas de hinojo y anís. Deja que tomen sabor unos minutos, cubre con agua caliente y baja el fuego (fig. 4). Después de unos minutos, añade también los muslos de pollo y el vino blanco y cubre con una tapa (fig. 5).

  • Después de unos 35′ desde el inicio de la cocción del pollo, añade los guisantes y la col, luego cubre nuevamente y deja cocinar a fuego bajo durante otros 15′ aproximadamente, mezclando de vez en cuando (fig. 6).

  • Ajusta de sal y pimienta, elimina las hojas de laurel y sirve, completando al gusto con un puñado de perejil picado y tomillo fresco deshojado.

  • Y voilà… ¡tu pollo guisado con guisantes, patatas y col está listo para ser disfrutado!

  • ¡Buen Provecho de La Cocina de FeFè!

Conservación

👉 Podrás conservar el pollo guisado en la nevera dentro de un recipiente adecuado para la refrigeración durante 1-2 días. Ten en cuenta, el caldo del pollo conservado en la nevera tiende a solidificarse y volverse gelatinoso. ¡No hay problema! Es absolutamente normal. Solo necesitas sacarlo de la nevera un par de horas antes y calentarlo nuevamente en el fuego o en el microondas unos minutos, para que se vuelva líquido de nuevo.

Consejos

🟣* IMPORTANTE: Lavar la carne de pollo antes de cocinarla, aumenta el riesgo de contaminación cruzada. No elimina los microorganismos, sino que facilita su difusión en utensilios, superficies y alimentos que antes estaban libres de ellos.

Si lo prefieres, también puedes añadir un poco de salsa de tomate o una cucharada de concentrado de tomate para una versión guisada «en rojo».

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lacucinadifefe

Mi blog se centra en una cocina sencilla, ligera y rápida, pero con atención al aspecto saludable de los platos que se llevan a la mesa y sin caer nunca en la banalidad.

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