Tarta salada de rúcula con frosting de queso, jamón crudo y Grana: el entrante para cualquier ocasión
Hace un tiempo, pasando páginas de una revista de una conocida cadena de supermercados, me encontré con una receta que enseguida me inspiró para Semana Santa: una tarta salada de rúcula, esponjosa y versátil, perfecta para rellenos frescos a base de quesos cremosos y embutidos ligeros, o, en versiones más ricas, ¡para convertirse en un plato único! ¿Buscas una idea original para un entrante llamativo o un buffet elegante? Esta tarta salada de rúcula es la solución perfecta. Una base esponjosa y sabrosa se encuentra con la cremosidad de un frosting de queso para untar, completada por la salinidad del jamón crudo y el toque contundente de las lascas de Grana.
Una receta rápida, espectacular e irresistible que conquista desde el primer bocado.
¿Por qué probar esta Tarta Salada?
Contraste de sabores: Lo ligeramente amargo de la rúcula casa divinamente con la dulzura del queso y el sabor intenso del Grana.
Efecto Wow: El frosting de queso para untar convierte esta tarta en una especie de «cupcake gigante» salado, perfecta para ocasiones especiales.
Versatilidad: Puedes servirla como plato único para una cena ligera o cortarla en cubos para un aperitivo gourmet.
Inspiración: Bene Insieme Conad
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Porciones: molde Ø 22 cm
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Pascua, Todas las estaciones
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O MÁS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso en mis recetas; comprarlos a través de mi blog ayuda a apoyar mi trabajo y a ti no te costará nada más.
- 200 g harina 00 (+ c/n para el molde)
- 150 ml leche
- 80 g rúcula
- 70 ml aceite de cacahuete
- 70 g Grana Padano rallado
- 1 cucharada yogur natural blanco
- 7 g levadura química para preparaciones saladas
- 1 limón (ralladura sin tratar)
- 1/2 cucharadita nuez moscada
- c/n mantequilla (para engrasar)
- c/n sal
- c/n pimienta
- 230 g queso crema
- 1 cucharada leche
- 70 g jamón crudo (o bresaola)
- 35 g Grana Padano DOP (en lascas)
- c/n rúcula
Utensilios
- 1 Batidora de mano (minipimer)
- 1 Bol
- 1 Varilla manual
- 1 Rallador para limones
- 1 Cuenco
- 1 Manga pastelera
- 1 Cuchara
- 1 Colador
- 1 Molde
Pasos
Comienza poniendo en el vaso de la batidora de mano la leche y la rúcula. Recomiendo añadir poca rúcula a la vez, sobre todo si la batidora de inmersión que tienes no es muy potente.
Tritura hasta obtener una mezcla lisa y homogénea, y reserva.
En un bol grande, bate los huevos con una pizca de sal y pimienta, añade el aceite y la nuez moscada.
Cuando tengas una mezcla bien integrada, incorpora la ralladura de limón.
Incorpora también el batido de leche y rúcula y mezcla bien para integrar todos los ingredientes.
Añade ahora el yogur natural, servirá para aportar más suavidad a la masa.
Tamiza la harina y la levadura para incorporar aire y evitar grumos, añádelas gradualmente a la mezcla y bate con la varilla hasta que la masa quede lisa.
Añade también el Grana rallado y sigue trabajando la masa con la varilla hasta obtener una consistencia uniforme.
Engrasa y enharina ligeramente un molde para horno y vierte la mezcla en su interior, nivelando de forma homogénea.
Hornea en horno ventilado a 180°C durante unos 15–18 minutos como máximo, comprobando la cocción con la prueba del palillo. Una vez lista, deja enfriar completamente la base antes de desmoldar y proceder al relleno, así evitarás que el frosting se derrita.
Mientras tanto, prepara el frosting: en un bol suaviza el queso para untar con una cucharada de leche*
Trabaja con la varilla hasta obtener una consistencia cremosa y manejable.
Trasfiérelo a una manga pastelera con boquilla estrellada y rellena la base ya fría distribuyendo la crema.
Yo la decoré en montoncitos para una versión espectacular para regalar, pero si prefieres puedes ponerla simplemente a cucharadas y saltarte el paso de la manga pastelera.
En este punto, coloca en el centro las lonchas de jamón crudo, yo las enrollé formando una rosa, a continuación completa con hojas de rúcula fresca y lascas de Grana.
Sirve inmediatamente o conserva en el frigorífico hasta el momento de disfrutarla.
Y voilà… ¡la tarta salada de rúcula con jamón crudo y Grana está lista para degustar!
¡Buen provecho de La Cucina di FeFè!
Conservación
👉Para mantener intacta la cremosidad del frosting de queso y la frescura de la base de rúcula, una vez rellena, la tarta salada debe conservarse en frigorífico, dentro de un recipiente hermético, preferiblemente de vidrio, durante 1-2 días. Al ser una base esponjosa, el frío tiende a compactar la masa, así que sácalo del frigorífico unos 20–30 minutos antes de servir: el frosting permanecerá fresco, pero la base recuperará su suavidad ideal.
👉Si preparas la tarta con antelación para un evento, lo ideal es conservar la base a temperatura ambiente (bien envuelta) y el frosting en una manga pastelera en el frigo. Monta todo justo antes de servir para evitar que la humedad de la crema ablande demasiado la base.
Consejos, notas, variaciones y sugerencias
🟣*Normalmente el queso para untar frío del frigo es muy compacto y necesita ablandarse con una cucharada rasa de leche, pero si te parece ya suave, déjalo escurrir del suero antes de usarlo y añade en su lugar una cucharadita de parmesano rallado extra para aportar estructura y salinidad a la crema.
🟣Para una variante sin gluten: puedes usar una harina de arroz muy fina mezclada con fécula de patata (proporción 2:1) o un mix universal para preparaciones saladas sin gluten. Asegúrate de que la levadura química también esté certificada sin gluten (símbolo de la espiga tachada).
Consejo extra: La harina de arroz tiende a secar la masa; añade una cucharada más de aceite o leche (también vegetal) para mantener la tarta esponjosa.
🟣Para una variante sin lactosa: para la base, usa leche sin lactosa o una bebida vegetal sin azúcar (como la de soja); para el frosting, sustituye el queso crema clásico por un queso crema sin lactosa o por un queso vegetal de almendra o soja; para decorar, puedes usar Grana Padano o Parmigiano Reggiano curados más de 30–36 meses, que son naturalmente libres de lactosa gracias al proceso de maduración.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
1. ¿Puedo preparar la base de la tarta salada con antelación?
¡Claro! Puedes hornear la base de rúcula el día anterior y conservarla envuelta en film a temperatura ambiente. Te recomiendo, sin embargo, añadir el frosting de queso y el jamón solo poco antes de servir para mantener el relleno fresco y cremoso y evitar que el embutido se seque.
2. ¿Cómo puedo hacer que el frosting de queso esté más firme?
Déjalo escurrir del suero antes de usarlo y añade una cucharadita de parmesano rallado extra para aportar estructura y salinidad a la crema.
3. ¿Puedo sustituir el jamón crudo por otros embutidos?
Sí, esta receta es muy versátil. El jamón cocido o la bresaola son excelentes alternativas. Si te gustan los sabores fuertes, prueba con speck tirolés cortado en tiras finas.

