La confitura de ciruelas es muy sencilla de preparar. Adecuada para ser consumida en pan fresco o tostado, se puede acompañar también con una capa de mantequilla, especialmente si es casera. Lo que ves en la foto proviene de una granja orgánica situada en Umbría: siempre hago una reserva cada vez que paso por allí. Esta confitura es muy adecuada también para tartas, porque no necesita demasiado azúcar. Para esta receta, he utilizado las ciruelas Sangre de Dragón, porque tengo un árbol en el jardín: lo importante es comprar una variedad que no sea demasiado acuosa.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 1 Hora
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 1 kg ciruelas sangre de dragón
- 350 g Azúcar moreno
- zumo de medio limón
Preparación
Lava y seca las ciruelas, deshuesa y divídelas a la mitad.
Córtalas en trocitos, manteniendo toda la piel, ponlas en un bol y aderézalas con el zumo de medio limón.
Ponlas en una olla, con el fondo de al menos un centímetro de grosor, y empieza a cocinarlas sin azúcar: de esta manera, podrás eliminar un poco de agua en exceso, común a toda la fruta.
Cuando notes que el líquido ha disminuido, añade el azúcar, mezcla, cubre con una tapa, y asegúrate de que la llama de tu cocina esté baja.
Remueve de vez en cuando, y a medida que se espese, haz pruebas para ver cuándo apagar e embotellar.
Toma un plato, vierte una cucharadita de confitura: si al ponerlo en vertical, esta cae lentamente, de manera densa, significa que es el momento de apagar.
Llena los tarros, previamente esterilizados, con la confitura hirviendo, ciérralos y ponlos a enfriar boca abajo.
Guárdalos en un lugar fresco y oscuro.
¿Te ha gustado mi receta de Confitura de ciruelas? ¡Sígueme en la página de Facebook para no perderte ninguna novedad!

