Hay noches en las que siento la necesidad de algo caliente, suave y envolvente. Es en esos momentos cuando preparo una de mis cremas y hoy os traigo a mi cocina para que probéis la crema de apionabo con avellanas y orégano, una receta sencilla pero con un aroma irresistible.
El apionabo es uno de esos vegetales que muchos subestiman, pero lo descubrí casi por casualidad, una noche de invierno, cuando tenía pocas cosas en el frigorífico y muchas ganas de un confort food. Desde entonces, se ha convertido en mi «plato de abrazo».
Me gusta servirla con pan tostado y un chorrito de buen aceite: yo la hago así, cremosa, aromatizada con tomillo y con esa nota crujiente de las avellanas que la hace realmente especial.
Hacedme saber en los comentarios si la probaréis.
Anna – lappetitovienmangiando
Si os gustan las sopas, las cremas o las purés, no os perdáis las próximas recetas:
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Hervir, Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes
- 1.500 kg apionabo
- 6 dientes ajo
- 6 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- q.b. sal y pimienta
- q.b. tomillo
- 60 g avellanas enteras peladas
- q.b. agua
Instrumentos
- 1 Fuente de horno
- 1 Papel de horno
- 1 Cacerola
- 1 Picadora
- 1 Cuchillo
- 1 Tabla de cortar
Preparación
Comienzo la preparación de mi receta pelando el apionabo, que tiene una corteza un poco gruesa, utilizando un cuchillo afilado. Lo corto en rodajas y luego en dados de tamaño mediano.
Los pongo directamente en una fuente de horno forrada con papel de horno, junto con los dientes de ajo sin pelar. Finalmente, lo condimento todo con aceite de oliva virgen extra y sal. Lo pongo en el horno ya caliente a 180°C y dejo que se cocine durante unos 30 minutos, o hasta que estén bien tiernos.
Una vez cocidos, los vierto en una picadora junto con los ajos, pero esta vez pelados. Agrego solo un poco de agua y trituro. En este punto, pongo la mezcla en una cacerola y diluyo el triturado con más agua, hasta obtener la consistencia deseada. Lo cocino solo durante unos diez minutos a fuego alto y mientras tanto ajusto de sal.
Una vez alcanzada la consistencia deseada, vierto mi Crema de apionabo con avellanas y orégano en los cuencos y la enriquezco con tomillo y avellanas trituradas groseramente.
Consejos, variantes y conservación
La crema de apionabo se conserva en el frigorífico durante 2-3 días, pero dentro de un recipiente hermético, preferiblemente de vidrio o cerámica.
También se puede congelar, pero evitemos descongelarla a temperatura ambiente. Los alimentos siempre deben dejarse descongelar lentamente en el frigorífico.
Para hacer la crema más consistente se puede añadir también una patata.
Y para darle un sabor más intenso, añado pimentón dulce, curry o cúrcuma durante la cocción.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo sustituir las avellanas con semillas u otros frutos secos?
Sí, buenas alternativas son las almendras, las nueces o incluso las semillas de calabaza: cambian un poco el sabor pero mantienen el crujido
¿Se puede añadir un queso para hacerla más apetecible?
Por supuesto, una cucharada de queso pecorino romano o parmesano la hace aún más irresistible.
¿Cómo obtener una consistencia más suave y aterciopelada?
El truco está en triturarla durante mucho tiempo y para un efecto sedoso, basta pasarla por un colador de malla fina.

