Fusilli con tomatitos y hierbabuena, una especie de variante de la clásica ajo, aceite y guindilla. Una receta realmente fresca que comí hace poco tiempo en un restaurante de los Castelli Romani. Me gustó tanto que hoy quiero proponérsela con los fusilli, porque encuentro que recogen mejor el condimento. Un primer plato pues no solo delicioso, sino también muy rápido, porque mientras preparamos la salsita podemos poner al mismo tiempo el agua para la pasta. Deliciosa también como pasta fría, para consumir en los días más calurosos del año.
Si sois amantes de la pasta, entonces no os perdáis las próximas recetas:
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 350 g fusilli
- 500 g tomatitos cherry
- 2 dientes ajo
- c.s. guindilla
- 8 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 1 ramito abundante de hierbabuena
Herramientas
- 1 sartén antiadherente de bordes altos
- 1 Cacerola
- 1 Cuchillo
- 1 Tabla de cortar
Preparación
Picamos finamente la guindilla y el ajo, dividimos primero los tomatitos en cuatro y luego cada cuarto en dos. Ponemos el picado en una cacerola o sartén antiadherente de borde alto, añadimos el aceite de oliva virgen extra y dejamos sofreír. Mientras tanto, ponemos a hervir el agua para la pasta.
Agregamos los tomatitos, ajustamos de sal y dejamos cocinar a fuego medio-alto. Mientras se cocina la salsita, picamos la hierbabuena fresca, no confundir con la menta. Generalmente en Roma, con la hierbabuena se condimentan las alcachofas.
Después de haber añadido la hierba aromática a la salsa, volcamos sobre ella los fusilli y dejamos que se impregnen bien, manteniendo siempre el fuego alto. En este punto, emplatamos y añadimos a cada porción unas hojitas más de hierbabuena.
Servimos inmediatamente nuestros Fusilli con tomatitos y hierbabuena, porque debemos llevarlos a la mesa muy calientes.
Consejos
La pasta se conserva en el frigorífico durante algunos días y podrá ser recalentada en microondas. Sin embargo, os aconsejo una alternativa mucho más sabrosa: salteadlos en una sartén a fuego alto y tostarlos un poquito. De esta forma, quedarán tanto crujientes como tiernos.
Como alternativa, añadid un poco de queso y gratinadlos bien en el horno.
También se pueden congelar, pero recordad descongelarlos en el frigorífico y nunca a temperatura ambiente, porque es muy peligroso.
Es posible preparar la salsa con algunos días de antelación, para tener un meal prep disponible, ideal para consumir durante la semana.
Es posible preparar la salsa con algunos días de antelación, para tener un meal prep disponible, ideal para consumir durante la semana.

