Las Linguine con mejillones y tomatitos son simplemente deliciosas, aunque no sean muy rápidas de preparar si, como yo, prefieres el producto fresco. Sin embargo, son seguramente fáciles de hacer y muy buenas.
A veces hago más cantidad de la necesaria porque me gusta disfrutarlas también como plato frío… la típica pasta fría que se come sobre todo en esta época de calor intenso. Durante el resto del año, sin embargo, las disfruto como plato caliente.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 350 g linguine
- 1 kg mejillones
- 400 g tomatitos cherry
- 2 dientes ajo
- 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- q.b. sal y guindilla
- q.b. perejil fresco
Herramientas
- Olla
- Sartén (grande) con bordes altos
Cómo se preparan las Linguine con mejillones y tomatitos
Para preparar las Linguine con mejillones y tomatitos, organizad vuestro espacio de trabajo con todos los ingredientes ya medidos, así tendréis todo a mano.
Lo primero que hay que hacer es limpiar bien los mejillones: eliminad el hilo que se encuentra lateralmente y limpiad las conchas rascándolas con una malla de metal.
Enjuagadlos y ponedlos a hervir durante unos minutos, a fuego alto, en una cacerola con tapa, para que se abran bien, junto con un diente de ajo.
Tan pronto como los mejillones se hayan abierto, sacadlos del fuego y, cuando se hayan enfriado un poco, empezad a quitarles las conchas.
Colocadlos en un bol y rociadlos con su líquido de cocción, previamente filtrado.
De esta manera, los mejillones se mantendrán tiernos y el caldito os servirá al momento de mezclar las linguine.
En una sartén, pero de borde alto, poned a sofreír un diente de ajo cortado en trocitos, con cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Añadid los tomatitos, pero cortados por la mitad, cocinadlos hasta que se ablanden y luego agregad también los mejillones.
Ajustad ahora de sal y guindilla, porque primero debéis evaluar lo salados que son los mejillones.
En este punto, poned a cocer la pasta y, una vez cocida, echadla en la sartén para mezclar.
Si notáis que la salsa está demasiado seca, añadid el agua de cocción de los mejillones que habíais reservado.
Apagad y servid inmediatamente vuestras Linguine con mejillones y tomatitos, espolvoreándolas con un poco de perejil picado, fresco o seco.
Consejos y variantes:
Si queréis reducir los tiempos de preparación, podéis usar mejillones congelados, asegurándoos de que sean de buena calidad, y tomatitos en lata.
Recordad que incluso los productos industriales deben ser excelentes para el buen resultado de los platos.
Un paquete de 250/300 gramos será suficiente.
Si os gustan los mejillones, no os perdáis la próxima receta: Crostini con mejillones al tomate
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