Hoy os llevo a mi cocina para una receta que huele a otoño y a hogar: Solomillo de cerdo con caquis y miel. Es un plato que adoro preparar cuando tengo invitados y quiero algo simple, pero al mismo tiempo llamativo y sabroso.
La dulzura de los caquis se combina maravillosamente con la carne de cerdo, mientras que la miel y las hojas de laurel aportan aromas cálidos y envolventes, que llenan la cocina e invitan a todos a sentarse a la mesa.
Esta receta es perfecta tanto para una cena con amigos como para un almuerzo especial en familia. No es necesario ser un chef experimentado, porque con pocos ingredientes y algunos pequeños trucos, podemos obtener un plato jugoso y fragante.
Dado que los caquis son frutos típicamente otoñales, en este periodo hago conservas para poder utilizarlos también durante todo el invierno. Si queréis saber más, haced clic en: Caquis a la vainilla en aceite.
¿Listos para encender los fogones y llevar un poco de otoño a vuestra mesa? Hacedme saber en los comentarios si los prepararéis.
Anna – lappetitovienmangiando
Si encontráis que el solomillo de cerdo es delicioso, entonces no os perdáis las próximas recetas:
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño
Ingredientes
- 700 g solomillo de cerdo
- 3 caquis a la vainilla grandes
- Medio vaso vino blanco
- 4 hojas laurel
- 30 g aceite de oliva virgen extra
- 30 g miel (no de castaño)
- c.s. sal y pimienta
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
- c.s. glaseado de vinagre balsámico (no necesario)
Herramientas
- 1 Sartén antiadherente
- 1 Tabla de cortar
- 1 Cuchillo
- 1 Cuenco pequeño
Preparación
En un cuenco pequeño ponemos el aceite de oliva virgen extra, miel, sal, pimienta y emulsionamos todo. Lavamos cuidadosamente los caquis, los secamos y eliminamos el tallo. Una vez divididos por la mitad, también quitamos las semillas y los cortamos en rodajas de aproximadamente 1 centímetro de grosor.
Los volcamos inmediatamente en una sartén antiadherente, los aderezamos con la emulsión y los cocinamos durante unos 5 minutos a fuego medio-alto. Mientras tanto, cortamos el solomillo en rodajas de aproximadamente 3-4 centímetros de grosor. Una vez que los caquis están listos, los retiramos y en la misma sartén añadimos un poco más de aceite y las hojas de laurel. Subimos el fuego y colocamos los medallones de cerdo dentro.
Los doramos girándolos continuamente durante unos 10 minutos, los rociamos con el vino blanco (previamente calentado) y añadimos los caquis solo cuando los filetes estén dorados y crujientes. En este punto, dejamos que se impregnen de sabor durante unos minutos más y finalmente emplatamos.
Servimos nuestro Solomillo de cerdo con caquis y miel, tierno y fragante, muy caliente y regado con el fondo de cocción. A gusto, añadimos glaseado de vinagre balsámico.
Consejos, variantes y conservación
Podemos conservar el solomillo de cerdo en el frigorífico durante uno o dos días, pero en un recipiente hermético para evitar la contaminación.
Si es necesario, también se puede congelar, aunque al descongelarlo, aunque se haga estrictamente en el frigorífico, el caqui perderá un poco de consistencia. Recordemos no descongelar nunca a temperatura ambiente.
El glaseado de vinagre balsámico es opcional, sirve para dar un toque ligeramente agridulce.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo utilizar manzanas o peras si no tengo caquis?
Sí, pero seguramente cambiarán la consistencia y el sabor.
¿Los caquis deben estar muy maduros?
No, los caquis a la vainilla son los más adecuados porque se mantienen bastante firmes.
¿Se puede hacer una versión ligera sin miel?
Sí, la dulzura de los caquis es suficiente.

