Los Tomates gratinados con ajo y orégano son muy fáciles de preparar. Es un plato que normalmente recomiendo consumir frío, especialmente durante el periodo estival… aunque calientes tampoco están nada mal. En lugar de perejil, utilizo orégano, porque según yo, el aroma y el sabor de esta hierba, otorgan un gusto más decidido, típicamente mediterráneo, a los tomates.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 20 Minutos
- Porciones: 6 personas
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 6 tomates en racimo
- 4 cucharadas Pan rallado
- 1 cucharada Orégano
- 3 cucharadas Aceite de oliva virgen extra
- 1 diente Ajo
- c.s. sal y pimienta
Cómo se preparan los Tomates gratinados con ajo y orégano
Lavad, secad cuidadosamente los tomates, y partidlos por la mitad.
Encended el horno y ponedlo a 180° grados.
En un bol, poned el pan rallado, 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, el ajo en trocitos, el orégano y la sal.
Si el pan rallado queda demasiado seco, añadid una cucharada más de aceite de oliva virgen extra.
Probad y ajustad de sal y pimienta.
Tomad una bandeja, colocad los tomates, y con un cuchillo, haced cortes en la pulpa.
Con la ayuda de una cucharita, distribuid la mezcla en cada tomate.
Hornead y cocinad durante unos 20/30 minutos en horno estático, o hasta que el pan rallado esté dorado y crujiente.
Servid calientes o fríos.
Notas
Consejo: preparadlos la noche anterior, así tendréis un acompañamiento frío para el almuerzo del día siguiente. Si os gusta, 5 minutos antes de apagar, añadid una pizca de piñones a vuestros tomates.
¿Os ha gustado mi receta de Tomates gratinados con ajo y orégano? Seguidme en la página de Facebook para no perderos ninguna novedad!!

