Las torrijas son una preparación facilísima y rapidísima para un desayuno delicioso, para un brunch o para una merienda sustanciosa.
A continuación te dejo otras ideas para tu desayuno 😋⬇️
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 10 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Cocina: Italiana
TORRIJAS
- 4 rebanadas pan brioche (O pan duro o Pan de molde)
- 2 huevos
- 100 ml leche
- 50 g mantequilla
- 20 g azúcar
- 1 pizca canela en polvo
- c.s. fruta fresca
- c.s. Miel o jarabe de arce
- c.s. azúcar glas
TORRIJAS
Para preparar estas deliciosas torrijas, primero corta el Pan brioche en rebanadas de unos 3 cm y córtalas por la mitad formando triángulos.
Mezcla en un bol los huevos, la leche y la canela. Bate con un batidor o un tenedor hasta obtener una mezcla líquida homogénea.
Luego, sumerge las rebanadas de pan brioche en los dos lados en la mezcla de leche y huevos y colócalas en un plato.
Calienta la mantequilla y el azúcar en una sartén.
Cuando el azúcar y la mantequilla comiencen a caramelizarse, añade las rebanadas de pan brioche y cocina durante 3-5 minutos de cada lado, hasta que estén bien caramelizadas.
Coloca los triángulos en un plato y añade arándanos y fresas para decorar, o cualquier otra fruta que te guste. Espolvorea con azúcar glas o decora con jarabe de arce o miel.
¿Qué tipo de pan deberías usar para las torrijas? La clave para unas excelentes Torrijas es usar el pan adecuado.
Demasiado fino y absorbe toda la mezcla de huevos, resultando demasiado frágil para ser transferido o incluso volteado en la sartén.
Demasiado grueso y no se cocinará completamente por dentro cuando el exterior esté perfectamente crujiente.
Para las torrijas, para mí el mejor pan es el Pan brioche cortado en rebanadas de 3 cm, pero también sirve el Pan de molde.
En Francia, por ejemplo, muchos cocineros prefieren el pan ligeramente duro o el pan viejo (pain perdu) cuando preparan este delicioso plato para el desayuno, porque absorbe la cantidad justa de mezcla de huevos y deja esa crujienteza exterior que tanto nos gusta.

