Este risotto de remolacha y gorgonzola conquista primero por los ojos, gracias a su color vibrante, y después por el paladar, por su cremosidad envolvente y el delicado contraste entre la dulzura de la remolacha y la personalidad del gorgonzola.
Es una receta que me encanta preparar cuando quiero llevar a la mesa un toque especial sin complicarme la vida. Perfecta para una cena en familia, para sorprender a los invitados o simplemente para darte un capricho, este risotto es un pequeño abrazo de color que reconforta incluso los días más grises.
¿Sabías que con la remolacha se pueden preparar platos tanto salados como dulces? Aquí tienes algunas ideas que podrías probar
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Tiempo de cocción: 18 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Cocción con robot de cocina, Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera, Todas las estaciones
Ingredientes del risotto de remolacha y gorgonzola
- 320 g arroz Arborio (o Carnaroli)
- 700 g caldo de verduras
- 250 g remolachas rojas, cocidas
- 200 g gorgonzola
- 50 g vino blanco
- 30 g aceite de oliva virgen extra
- 1 chalota
- 1 pizca sal
- q.b. cebollino (o tomillo o mejorana)
Utensilios
- 1 Robot de cocina Bimby tm31 – tm5 – tm6 – tm7
- 1 Cazuela
- 1 Olla
- 1 Batidora
- 1 Cucharón
- 1 Cuchara
Preparación del risotto de remolacha y gorgonzola
CON EL BIMBY: Pon en el vaso la chalota limpia y troceada con el aceite, tritura a velocidad 5 durante 5 segundos, y luego deja que se dore para 3 minutos a 120° velocidad 1. Añade la remolacha precocida en trozos y tritura a velocidad 6 durante 30 segundos. Con la espátula baja la mezcla hacia el fondo, añade el arroz, mezcla y cocina durante 3 minutos a 100° sentido inverso velocidad 1.
Incorpora el vino blanco para desglasar durante 3 minutos a 100°, sentido inverso, velocidad 1, luego añade el caldo de verduras, mezcla con la espátula y termina la cocción. Cocina otros 12 minutos a 100°, sentido inverso, velocidad 1. Por último, añade el gorgonzola en trozos (reservando un poco para decorar) y el cebollino picado, mezcla con la espátula y sirve caliente.
SIN BIMBY: Pon en una olla el aceite y la chalota picada, calienta a fuego medio-bajo y déjala pochar ligeramente. Mientras tanto, tritura la remolacha con una batidora.
Añade el arroz, tuéstalo y riégalo con el vino blanco. Incorpora la remolacha triturada y, con un cucharón, añade poco a poco el caldo de verduras. Lleva el arroz a punto removiendo a menudo, luego añade el gorgonzola (reservando un poco para la decoración) y el cebollino picado. Mezcla bien y sirve caliente.
🌿 Variantes
Con queso de cabra o robiola: si prefieres un sabor más delicado, sustituye el gorgonzola por queso de cabra fresco o robiola. El resultado será más suave y ligeramente ácido.
Versión más ligera: usa solo la mitad de la cantidad de gorgonzola y termina la mantecatura con una cucharada de yogur griego. Queda cremoso pero más ligero.
Risotto de remolacha y nueces: añade un puñado de nueces tostadas y picadas para un toque crujiente que combina muy bien con la dulzura de la remolacha.
Risotto más sabroso: para un gusto más contundente, usa gorgonzola picante o añade una cucharadita de parmesano durante la mantecatura.
Añadir manzana: para una nota sorprendente, prueba a añadir unos daditos de manzana verde salteada en la sartén. Dulzor y acidez se equilibran a la perfección.
CONSEJOS Y NOTAS
🫙 Conservación
El risotto de remolacha y gorgonzola está en su mejor momento recién hecho, cuando está cremoso y aromático. Si sobra, no obstante, se conserva sin problemas:
En el frigorífico: transpásalo a un recipiente hermético y consérvalo durante 1 día.
Cómo recalentarlo: caliéntalo en una sartén con un chorrito de leche o caldo para devolverle su cremosidad original.
Congelación: no se recomienda, porque la textura del risotto y del gorgonzola cambiaría demasiado.
💡 Consejos
Elige la remolacha adecuada: para un color intenso y un sabor más dulce, utiliza remolachas ya cocidas al vapor. Se trituran en un momento y dejan el risotto sedoso.
Caldo siempre caliente: añádelo poco a poco para obtener una cocción uniforme y una textura cremosa.
Gorgonzola dulce o picante: elige según tus gustos. El dulce hace el plato más suave y envolvente, mientras que el picante crea un contraste más marcado.
¿Quieres un toque extra?: añade nueces picadas o unas hojitas de tomillo fresco o mejorana para un aroma irresistible. (yo usé cebollino)
Para un color aún más brillante: añade una cucharada de zumo de remolacha durante la cocción

