Los tortelli de calabaza son una preparación clásica de la cocina italiana, un primer plato de pasta fresca perfecto para comidas familiares y ocasiones festivas. Esta receta no es la tradicional mantovana, ya que no incluye ni amaretti ni mostaza, sino que está preparada simplemente con calabaza y pocos ingredientes más.
Si te gusta hacer pasta fresca en casa, aquí tienes algunas otras ideas para probar.
- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Tiempo de cocción: 5 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Horno, Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera, Todas las estaciones
Ingredientes de los raviolis de calabaza
- 400 g calabaza mantovana (peso de la pulpa)
- 50 g parmesano rallado
- 15 g pan rallado
- 1 huevo
- 1 pizca sal
- 1 pizca pimienta negra
- 1 pizca nuez moscada
- 300 g harina 00
- 3 huevos
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca sal
Utensilios
- 1 Horno
- Cuencos
- Cuchillos
- 1 Pasapurés
- 1 Manga pastelera
- 1 Rueda dentada
Preparación de los raviolis de calabaza
Antes que nada, limpia la calabaza y córtala en rodajas de unos 3 cm de grosor. Retira la piel y corta los trozos para que tengan tamaños similares y así asegurar una cocción uniforme. Obtén 400 g de pulpa. Coloca las rodajas en una bandeja forrada con papel de horno y hornéalas en horno estático precalentado a 170°C durante 20-30 minutos.
1 – Comprueba que la calabaza esté blanda pinchándola con un tenedor. Cuando esté cocida, tritúrala aún caliente con un pasapurés en un bol amplio.
2 – Añade el parmesano rallado, el huevo, el pan rallado, la sal, la pimienta y la nuez moscada.
3 – Mezcla bien para integrar todo hasta obtener una mezcla seca y compacta. Ponla en el frigorífico y procede con la preparación de la masa.
Para hacer la masa fresca, coloca la harina sobre la superficie formando un volcán en el centro, añade los huevos ligeramente batidos, el aceite y una pizca de sal. Con un tenedor, empieza a incorporar la harina desde los bordes hacia el centro. Cuando la masa empiece a compactarse, continúa amasando con las manos durante unos 5 minutos. Forma un taco, envuélvelo en film transparente y deja reposar en el frigorífico durante 30 minutos. (fig.1)
2 – Trascurrido el tiempo de reposo, estira la masa con la máquina de pasta o con un rodillo. El objetivo es obtener una lámina muy fina. Conforme la trabajes, cubre con film transparente la parte que no estés usando.
3 – Extiende la lámina sobre una superficie ligeramente enharinada y distribuye pequeñas porciones de relleno, manteniendo unos centímetros de separación entre ellas a lo largo de la tira de masa.
4 – Dobla la tira de masa sobre el relleno. Presiona entre una y otra porción para sellar bien los bordes de la masa.
5 – Corta los tortelli usando una rueda cortapastas dentada.
A medida que prepares los raviolis, colócalos en una bandeja forrada con papel de horno o ligeramente enharinada. Continúa así hasta terminar la masa y el relleno: al final obtendrás aproximadamente 40 tortelli.
Ahora puedes cocinarlos y aliñarlos como prefieras. A mí me encantan con mantequilla y salvia.
NOTAS
Una vez cocidos, es mejor consumirlos enseguida. Si sobra alguno, pueden conservarse en el frigorífico durante un día.
Los tortelli de calabaza pueden congelarse crudos colocándolos en una bandeja y, una vez que se hayan endurecido, pasándolos a una bolsa para el congelador. Cuando los cocines, puedes hacerlo directamente desde congelados, pocos a la vez, para evitar que baje demasiado la temperatura del agua.
La calabaza ideal es la delica (yo usé la que tenía en casa). Si el relleno resulta demasiado húmedo, puedes añadir un poco de pan rallado. Si en cambio aún está demasiado blando para modelarlo a mano, puedes usar una manga pastelera. (Yo usé la manga pastelera)
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