No hay nada que caliente el corazón como el aroma de los canelones recién horneados: la pasta fresca que envuelve un relleno cremoso de ricotta y acelga, la salsa que hierve lentamente en el fuego y ese toque de Parmesano que gratina en la superficie… imagina llevarlos a la mesa calientes, humeantes y aromáticos, y ver los ojos de tu familia iluminarse.
Preparar estos canelones no es difícil, pero el resultado es sorprendente: un plato simple, auténtico e increíblemente reconfortante, perfecto para un almuerzo de domingo, una fiesta, o cada vez que quieras mimarte con algo realmente especial.
La frescura de los ingredientes, el contraste suave y crujiente del relleno y la ligereza de la acelga los hacen irresistibles y… absolutamente para probar de inmediato!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 40 Minutos
- Porciones: 12 canelones
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para 12 canelones
- 400 ml Tomate triturado (Aproximadamente)
- Aceite de oliva virgen extra
- Ajo
- Albahaca
- c.s. Sal
- 200 g Ricotta de vaca
- 100 g Acelgas
- 1 Huevo
- c.s. Pimienta
- Nuez moscada
- 2 cucharas Parmigiano Reggiano DOP (y algunas cucharadas más para espolvorear al final)
- 200 g Harina 00
- 2 Huevos
Herramientas
- 1 Tabla de amasar
- 1 Rodillo
- 2 Ollas
- Cuencos
- 1 Fuente para horno
- Papel para hornear
- Cuchillos
- Tabla de cortar
- Cucharas
- Espátula
- Tenedor
Preparación
Coloca la harina en forma de volcán sobre una superficie de trabajo y rompe los huevos en el centro. Con un tenedor comienza a mezclar suavemente, incorporando la harina poco a poco.
Trabaja la masa con las manos cuando se vuelva más consistente; sentirás la consistencia perfecta: lisa y elástica, no pegajosa.
Envuelve la masa en film transparente y déjala reposar al menos 30 minutos. Este paso es importante: relaja el gluten y la masa será más fácil de extender.
Extiende la masa con el rodillo o la máquina para pasta hasta obtener un espesor fino y corta en rectángulos de unos 12 cm.
Escalda los rectángulos durante unos minutos en agua hirviendo hasta que salgan a flote, luego enfríalos inmediatamente en agua fría. Sécalos con un paño limpio.
Este paso evita que la pasta se seque demasiado y mantiene los canelones suaves después de la cocción.
Estas están listas para usar para hacer la fuente de lasaña que, a diferencia de las secas del supermercado, no necesitan una salsa muy líquida.
Calienta dos cucharadas de aceite con los dientes de ajo en una olla a fuego bajo. Cuando el ajo esté dorado, retíralo y añade el tomate triturado, algunas hojas de albahaca y una pizca de sal.
Deja cocinar lentamente durante unos 20 minutos hasta que la salsa se vuelva espesa pero no seca. Una vez que llegue a ebullición, ponlo a fuego muy bajo con la tapa, remueve de vez en cuando. La salsa debe ser espesa pero no demasiado.
Si la salsa te parece demasiado ácida, añade una pizca de azúcar. Y si quieres un aroma extra, un chorrito de aceite en crudo antes de servir.Escalda la acelga durante 2-3 minutos en agua hirviendo, luego enfríala rápidamente en agua fría. Escúrrela bien para eliminar el exceso de agua.
En un cuenco mezcla la ricotta, el huevo, las acelgas picadas, el Parmesano, pimienta y nuez moscada.
Prueba el relleno crudo; puedes corregir de sal o añadir una pizca de nuez moscada si quieres un aroma más intenso.
Coloca una cucharada de relleno en el centro de cada rectángulo de pasta y enrolla con cuidado.
Coloca los canelones en una fuente ligeramente engrasada o con papel para hornear, con una capa delgada de salsa en la base.
No llenes demasiado los canelones, de lo contrario podrían romperse durante la cocción.Espolvorea los canelones con Parmesano rallado y hornea a 180°C durante 20 minutos.
Consejo: comprueba la cocción después de 15 minutos; deben estar calientes y ligeramente dorados, no secos.
Déjalos reposar un par de minutos fuera del horno, luego sirve caliente.
Consejos
Acelga: elige las hojas frescas y verdes; si quieres puedes sustituirla con espinacas o hierbas mixtas.
Relleno más cremoso: añade una cucharada de nata fresca o yogur.
Salsa: si deseas un toque extra, añade una pizca de azúcar para eliminar la acidez del tomate.
Pasta sobrante: puedes congelarla capa por capa, o hacer maltagliati o mini lasañas al día siguiente.
Notas
Si usas pasta seca para canelones, cocínalos según las instrucciones del paquete y ajusta la cantidad de salsa porque absorben más líquido.
Puedes preparar la salsa y el relleno con anticipación: montaje y cocción el mismo día.
Variantes
Canelones al horno con bechamel: sustituye parte de la salsa con bechamel ligera.
Versión sin gluten: usa pasta al huevo sin gluten.
FAQ – Canelones con ricotta y acelga
¿Se puede usar ricotta de oveja o mixta?
Sí, cambiará ligeramente el sabor pero sigue siendo cremosa.
¿Puedo preparar los canelones con anticipación y congelarlos?
¡Claro! Ensámblalos, cúbrelos con film transparente y congélalos. Cocínalos directamente congelados aumentando en 10 minutos el tiempo de horno.
¿Cuánto tiempo se conserva?
En el frigorífico 2 días cubiertos con film; mejor consumirlos el mismo día.
Los canelones con ricotta y acelga son un clásico que nunca decepciona: pasta fresca, relleno cremoso y acelga crujiente. Perfectos para un almuerzo especial sin complicaciones, un plato auténtico que conquista a todos.
Si los pruebas, cuéntame en los comentarios cómo salió tu versión!

