La bechamel casera es una de esas preparaciones que parecen simples, pero que al menos una vez han salido mal: grumos, sabor a harina cruda o consistencia demasiado densa. Si te ha pasado, debes saber que es completamente normal.
Con este método obtienes una bechamel cremosa, lisa y sin grumos, usando solo leche, mantequilla y harina, sin estrés y sin volverte loco en la cocina. Te explico paso a paso cómo preparar el roux de la manera correcta y cómo añadir la leche sin errores, para tener una salsa perfecta para lasañas, verduras gratinadas y platos al horno.
Una receta básica simple, confiable y lista en pocos minutos, para tener siempre a mano.
Para usar con estas recetas:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 20 g Mantequilla
- 20 g Harina 00
- 200 ml Leche
- c.s. Sal
- c.s. Nuez moscada
Herramientas
- 1 Cazo
- 1 Cuchara de madera
Preparación de la Bechamel Casera
Pon la mantequilla en un cazo y derrítela a fuego medio, sin dejar que tome color.
Cuando esté completamente fundida, añade la harina de golpe y remueve inmediatamente con una varilla.
Sigue removiendo durante aproximadamente 1 minuto: la mezcla debe volverse lisa y ligeramente espumosa, pero no debe oscurecerse.
Calienta ligeramente la leche (debe estar caliente, no hirviendo).
Vierte la leche en el roux poco a poco, removiendo continuamente con la varilla después de cada adición.
Al principio parecerá denso, luego poco a poco se disolverá convirtiéndose en una crema lisa.
Lleva la mezcla a una ligera ebullición y continúa mezclando a fuego medio-bajo.
En pocos minutos la bechamel comenzará a espesarse.
Ajusta de sal y perfuma con un rallado de nuez moscada.
Cuando alcance la consistencia deseada, apaga el fuego.
Una vez lista, retira del fuego y la bechamel está lista para ser utilizada para condimentar pasta, verduras o cualquier otro plato que requiera esta salsa base.
Qué puede salir mal (y cómo evitarlo)
Quedan grumos
Ocurre si la leche se añade toda junta o está fría. Añádela caliente y poco a poco, removiendo siempre con la varilla.
Es demasiado densa
No hay problema: añade un poco de leche caliente y remueve hasta obtener la consistencia deseada.
Sabe a harina
El roux no se ha cocido lo suficiente. Bastan 60-90 segundos de mezcla antes de añadir la leche.
Se enfría y hace una costra
Cubre la superficie con film en contacto o remueve enérgicamente antes de usarla.
Conservación
La bechamel se puede conservar en el frigorífico en un recipiente hermético durante 2-3 días. Para evitar que se forme una costra en la superficie, puedes cubrirla con film transparente en contacto directo con la salsa. Si la bechamel resulta demasiado densa después de refrigerarla, puedes añadir un poco de leche y remover para restablecer la consistencia cremosa.
Notas
Si prefieres una bechamel más rica, puedes sustituir parte de la leche con nata, para una consistencia más aterciopelada y un sabor más intenso
Cómo cuantificar según lo que debes hacer
Te dejo una mini guía práctica:
Para 4 personas (pasta al horno / lasañas medianas)
500 ml de leche (dosis estándar)
Para 6-8 personas o una bandeja grande
1 litro de leche
(100 g de mantequilla + 100 g de harina)
Para pequeñas preparaciones (verduras gratinadas, 2-3 personas)
250 ml de leche
(25 g de mantequilla + 25 g de harina)
FAQ – Bechamel casera
¿Puedo congelarla?
Mejor que no, porque la consistencia podría alterarse una vez descongelada.
¿Cómo puedo hacer la bechamel más densa o más líquida?
La densidad depende de la proporción entre roux (mantequilla + harina) y leche. Para una bechamel más densa (por ejemplo, para soufflé), usa una mayor cantidad de harina (por ejemplo, 25-30g). Para una más líquida (por ejemplo, para sopas o salsas ligeras), añade leche caliente, removiendo hasta la consistencia deseada.
¿Puedo sustituir la mantequilla por una versión más ligera?
Sí, puedes sustituir la mantequilla con aceite de oliva virgen extra (bechamel al aceite) o con margarina vegetal. Sin embargo, la mantequilla ofrece el sabor y la consistencia más tradicional.
¿Por qué se forman los grumos y cómo se eliminan?
Los grumos se forman cuando la leche no se añade de manera gradual o si la leche no está caliente. Para eliminarlos, retira la bechamel del fuego y bátela rápidamente con una batidora de inmersión o pásala a través de un colador de malla fina, para obtener una crema perfectamente lisa.
¿Cuál es el secreto para una bechamel realmente sin grumos?
El secreto es usar leche caliente y verterla en tres veces, no toda junta, mezclando vigorosa y continuamente con una varilla después de cada adición. Asegúrate de que el roux (mantequilla y harina) esté bien amalgamado y caliente antes de comenzar.
La bechamel casera es una receta simple, rápida y sin conservantes, que te permitirá preparar platos sabrosos y genuinos. Gracias a su versatilidad, esta salsa puede ser utilizada en muchísimas preparaciones, desde lasañas hasta pasta gratinada, pasando por tartas saladas y verduras al horno. Con pocos ingredientes y un poco de atención, tendrás una bechamel perfecta, de sabor rico y cremoso, lista para enriquecer cualquier plato. ¡Pruébala y no volverás a la comprada!

