Lasañas al ragú de cotechino

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Las lasañas al ragú de cotechino son uno de esos platos que saben sorprender, especialmente cuando el primer bocado llega en un contexto rico en tradición y convivencia. Mi descubrimiento se remonta al año pasado, durante la Fiesta del Cotechino de Alberone, en la provincia de Ferrara, un evento que celebra uno de los productos más icónicos de la cocina emiliana. Estaba allí con un grupo de amigos, todos unidos por la misma pasión por la buena comida y la curiosidad de probar nuevas interpretaciones de un ingrediente tan arraigado en nuestra cultura gastronómica.
En esa ocasión, las lasañas propuestas eran una versión “blanca”, preparada sin bechamel y sin un verdadero ragú, sino con una simple salsita obtenida del cotechino fresco cocido y luego desmenuzado. Una elección sin duda interesante, pensada para resaltar el sabor pleno y decidido del cotechino. Sin embargo, lo admito, al paladar resultaba un poco pesado: la ausencia de una base aromática o de un condimento más estructurado hacía que el plato fuera muy intenso, casi monocorde, y después de algunos bocados se sentía la necesidad de más equilibrio.
Fue precisamente ese primer bocado lo que me hizo reflexionar sobre cuánto potencial tenía este plato y cómo podría reinterpretarlo según mi gusto personal. De aquí nació la idea de crear un verdadero ragú de cotechino, una preparación más armoniosa, perfumada y envolvente, capaz de valorizar el cotechino sin sobrecargar el resultado final. Un ragú que, gracias a un sofrito bien equilibrado y a una cocción lenta, logra transformar un ingrediente típicamente asociado a las fiestas en un condimento sorprendentemente versátil.
Esta versión mía del ragú de cotechino también tuvo un momento especial de compartir en público: de hecho, la presenté durante un showcooking en el centro de Sassuolo, con motivo del Sassolina Day. Preparar este plato delante del público, contar su historia y ver la curiosidad en los ojos de las personas fue emocionante. Muchos no habían imaginado nunca el cotechino como base para un ragú, y aún menos como protagonista de un plato de pasta. Sin embargo, una vez probado, el resultado convenció a todos: sabores plenos pero equilibrados, una consistencia suave y envolvente, y esa nota rústica que hace que el plato sea perfecto para los meses más fríos.
Las lasañas al ragú de cotechino son un plato que huele a hogar, a tradición y a convivencia. Son ideales para las comidas festivas, para un domingo especial o para quien desea llevar a la mesa algo diferente de lo habitual, pero profundamente ligado a nuestra identidad culinaria. En la receta que sigue encontrarás todos los pasos para preparar un ragú de cotechino equilibrado y sabroso, capaz de transformar un ingrediente clásico en un plato sorprendente e irresistible.

Os dejo la receta original que dio vida al ragú protagonista de esta receta y algunas recetas de la tradición emiliana que seguramente os harán la boca agua.

lasañas al ragú de cotechino
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 30 Minutos
  • Tiempo de preparación: 40 Minutos
  • Porciones: 6 personas
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Otoño, Invierno

Ingredientes para las Lasañas al ragú de cotechino

  • 300 g harina (para lámina)
  • 3 huevos (grandes)
  • 250 g cotechino Modena precocido
  • 250 g puré de tomate
  • 100 ml vino tinto
  • 1 cebolla dorada (pequeña)
  • al gusto Parmigiano Reggiano DOP
  • 750 ml leche entera
  • 65 g harina
  • 60 g mantequilla
  • 1 pizca sal

Herramientas

  • Pirex

Preparación de las Lasañas al ragú de cotechino

  • Disponer la harina en forma de volcán y colocar en el centro los huevos. Comenzar a amasar y trabajar hasta obtener una masa lisa y homogénea. Dejar reposar media hora envuelta en film transparente. Pasado el tiempo de reposo, estirar la masa en láminas finas, se puede usar la máquina de pasta o el rodillo, y cortar las láminas en rectángulos del tamaño de la fuente que se utilizará para cocinar las lasañas.
    Hervir una olla llena de agua ligeramente salada, agregar 1 cucharada de aceite, y cocer las láminas durante algunos minutos. Dejarlas secar sobre un paño limpio.

  • Preparar el ragú de cotechino.

    Cortar finamente la cebolla y hacerla rehogar en una cacerola con un chorrito de aceite.
    Agregar el cotechino, pelado y desmenuzado, y dorarlo.
    Verter el vino tinto y dejar que evapore. Luego añadir el puré de tomate y continuar la cocción durante 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando.

  • Mientras tanto, preparar la bechamel.
    En una cacerola derretir la mantequilla; cuando esté derretida y comience a chisporrotear, verter la harina y remover rápidamente. Verter la leche caliente y mezclar, ayudándose con una batidora, para eliminar todos los grumos. Ajustar de sal y añadir una ralladura de nuez moscada. Continuar la cocción de la bechamel, siempre removiendo, hasta obtener una salsa espesa pero suave.

    Mezclar el ragú de cotechino con la bechamel recién preparada.

  • Colocar una cucharada de la mezcla en el fondo de la fuente y disponer la primera lámina. Agregar una generosa porción de bechamel con ragú y una espolvoreada de Parmigiano Reggiano rallado. Cubrir con una nueva capa de lámina y nuevamente bechamel y Parmigiano hasta que se hayan terminado todos los ingredientes.

    Terminar con una lámina apenas cubierta con un poco de bechamel.

  • Cocinar en horno caliente a 170° durante unos 30 minutos.
    Sacar del horno, dejar reposar unos minutos y servir en la mesa.

  • lasañas al ragú de cotechino o

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FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • ¿Cuál es la leyenda del origen del cotechino?

    Según la tradición, el cotechino nació en 1511 en Mirandola, durante el asedio de las tropas del Papa Julio II. Para salvar la carne de los pocos cerdos restantes, los cocineros de Pico della Mirandola decidieron embutir las partes más magras en la piel, para conservarlas más tiempo y cocinarlas solo cuando fuera necesario. De esta ingeniosa solución nacieron primero el cotechino y luego el zampone.

  • ¿Qué diferencia hay entre cotechino y zampone?

    Ambos son productos típicos de Módena, pero se diferencian por el envoltorio:
    El cotechino se embute en una tripa natural.
    El zampone utiliza en cambio la piel de la pata delantera del cerdo, que actúa como envoltorio. La mezcla interna (carnes de cerdo, grasa, piel y especias) es muy similar, pero el zampone tiene una presentación más escénica y una consistencia ligeramente diferente.

  • ¿Cómo se cocina correctamente el cotechino Modena IGP?

    El cotechino puede comprarse fresco, precocido o para cocinar.
    El precocido solo necesita calentarse en agua hirviendo durante el tiempo indicado en el envase.
    El fresco requiere una cocción lenta, en agua ligeramente hirviendo, para preservar su suavidad y aromas. Tradicionalmente se sirve con puré, pero es perfecto también para recetas creativas como lasañas, ragú o rellenos.

Imagen del autor

Ferri Micaela

Químico de profesión y amante de la comida por vocación. Entre tubos de ensayo e informes, me gusta contar mi territorio a través de mi blog y mis redes sociales. Soy una apasionada de la cocina en todos sus aspectos: en particular, adoro la comida del Lejano Oriente, pero siempre con un trocito de corazón ligado a mi tierra.

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