Blandas por dentro, doradas por fuera y listas en pocos minutos: estas castagnole con cuchara son el dulce de Carnaval más fácil que puedes preparar incluso si no te gusta amasar. Perfume de limón y espolvoreadas con azúcar glas, una lleva a otra.
Cuando llega el Carnaval, en mi cocina siempre ocurre lo mismo: el aire se llena del aroma del aceite caliente, el azúcar glas aparece en los muebles como nieve fuera de temporada y alguien de la familia «solo pasa para ver cómo vamos» — lo que en realidad significa robar la primera castagnola aún caliente.
Esta receta de castagnole con cuchara es de las que no necesitan cuadernos, apuntes ni báscula a mano. Es una receta familiar, de esas que mi madre preparaba al vuelo cuando la merienda tenía que ser algo especial pero el tiempo era escaso. Y aún hoy mi hermano, cuando desea un dulce casero, no pide tartas elaboradas: pide estas.
Las castagnole son uno de los dulces símbolo del Carnaval italiano y existen mil versiones: rellenas, al horno, con licor, con ricotta. Esta sin embargo tiene un superpoder adicional: no se amasa. Se prepara todo en un bol (o en una batidora), se coge la masa con una cuchara y se lanza directamente al aceite. En pocos minutos nacen unas bolitas doradas, ligeras y esponjosas, con el corazón blando y el delicado aroma de limón.
Es la receta perfecta si:
tienes poco tiempo pero no quieres renunciar a un dulce casero
quieres involucrar también a los niños en la cocina
estás preparando una bandeja de dulces para amigos o familiares
o simplemente quieres llevar a la mesa un poco de atmósfera de Carnaval, incluso en una tarde cualquiera.
Prepara el azúcar glas, calienta el aceite y acerca la cucharilla: estas castagnole con cuchara desaparecen más rápido de lo que se fríen.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 8 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Carnaval
Ingredientes
- 3 huevos
- 3 cucharadas azúcar granulada
- 3 cucharadas leche (o agua)
- 3 cucharadas aceite de semillas
- ralladura de limón
- 3 cucharaditas levadura en polvo para dulces
- 230 g harina de trigo 00 (aproximadamente)
- aceite de cacahuete (para freír)
- azúcar glas (para espolvorear)
Herramientas
- 1 Batidora eléctrica
- 1 Olla
Procedimiento
Comienza rompiendo los huevos en el bol de la batidora (o en un bol grande si usas la batidora eléctrica). Añade el azúcar y bate hasta obtener una mezcla clara y ligeramente espumosa.
Baja la velocidad y añade la leche (o el agua), el aceite de semillas y la ralladura de limón. Mezcla unos segundos más, solo el tiempo de integrar todo.
En este punto añade la harina poco a poco, junto con la levadura. No la viertas toda de una vez: la cantidad puede variar según el tamaño de los huevos y el tipo de harina. Continúa mezclando hasta obtener una masa suave, similar a la de un bizcocho o a una «masa que escribe», es decir, que cae de la cuchara lentamente y de manera continua.
Vierte el aceite de cacahuete en un cazo de bordes altos, de aproximadamente 20 cm de diámetro, y llévalo a temperatura a fuego medio.
Para saber si el aceite está listo, introduce un palillo de madera: si se forman muchas burbujas alrededor, puedes empezar a freír.Con la ayuda de una cucharilla, coge una pequeña cantidad de masa y déjala caer en el aceite caliente. Si es necesario, ayúdate con un dedo para que baje en un solo movimiento.
Fríe pocas castagnole a la vez, girándolas con cuidado, hasta que estén bien doradas por todos los lados. A medida que estén listas, escúrrelas sobre papel absorbente.
Consejos, variantes y notas de Tía Debby
La consistencia lo es todo: si la masa está demasiado dura, las castagnole quedarán compactas. Si es demasiado líquida, perderán la forma durante la cocción. Debe bajar de la cuchara lentamente, como una crema espesa.
Temperatura del aceite: mantenla siempre viva pero no excesiva. Si el aceite está demasiado caliente, las castagnole se oscurecerán por fuera quedando crudas por dentro. Si está demasiado frío, absorberán aceite y resultarán pesadas.
Aromas alternativos: en lugar de limón puedes usar naranja rallada, vainilla o un chorrito de licor (como ron o anís) para una versión más «de adultos».
Conservación: estas castagnole están en su mejor momento recién hechas, pero puedes conservarlas bajo una campana para dulces por un día. Antes de servirlas, añade otra espolvoreada de azúcar glas.
Si las pruebas, cuéntame si en tu casa también ocurre como en la mía: que alguien prueba «solo una»… y luego no puede parar más 💛🍩
¿Puedo preparar la masa de las castagnole con cuchara con antelación?
Mejor no: la masa rinde al máximo si se fríe de inmediato, así las castagnole quedan más infladas, esponjosas y ligeras.
¿Puedo cocinar las castagnole con cuchara sin freírlas?
Esta masa es muy blanda y fluida, así que sin moldes no mantiene la forma. Para la cocción al horno o en freidora de aire se necesitan moldes especiales para cake pops, de lo contrario la mejor versión sigue siendo la frita.

