Un primer plato cremoso y rápido con tomate, nata y mozzarella que se derrite en la sartén: sencillo, delicioso y listo en pocos minutos.
Hay recetas que nacen para ser preparadas al vuelo y terminan convirtiéndose en un pequeño ritual casero. La pasta alla schiaffona filante es precisamente así: pocos ingredientes, una sartén en el fuego y el aroma de ajo y tomate que invade la cocina mientras el agua para la pasta hierve. Tradicionalmente se prepara con paccheri, pero yo he elegido las mezze maniche, perfectas para recoger toda la salsa cremosa a base de nata y transformarse, con el fuego apagado, en una magia hilada gracias a la mozzarella. Es el clásico primer plato “salva almuerzo” o “salva cena”, ideal cuando tienes poco tiempo pero no quieres renunciar a algo realmente bueno, gratificante y para saborear hasta el último bocado.
Antes de pasar a la receta otras ideas de primeros platos rápidos y sabrosos:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 3
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
- Energía 540,17 (Kcal)
- Carbohidratos 38,68 (g) de los cuales azúcares 2,48 (g)
- Proteínas 19,45 (g)
- Grasa 34,87 (g) de los cuales saturados 12,50 (g)de los cuales insaturados 6,85 (g)
- Fibras 3,41 (g)
- Sodio 1.266,33 (mg)
Valores indicativos para una ración de 400 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes
- 250 g pasta (mezze maniche, paccheri o similar)
- agua
- sal gruesa
- 400 g pulpa de tomate
- 1 hilo aceite de oliva virgen extra
- 1 diente ajo
- 150 ml nata para cocinar
- 25 g mantequilla
- 125 g mozzarella
- queso parmesano rallado
Herramientas
- 1 Olla
- 1 Sartén
Preparación
Pon al fuego una olla con abundante agua y añade un puñado de sal gruesa. Lleva a ebullición y cuece la pasta siguiendo los minutos indicados en el paquete (para este formato no menos de 14-15 minutos). Mientras tanto, en una sartén antiadherente con bordes un poco altos, vierte un hilo de aceite de oliva virgen extra y añade el diente de ajo cortado en cuatro trozos grandes. Déjalo dorar suavemente. Cuando esté dorado, añade la pulpa de tomate en trozos, ajusta de sal y deja cocinar unos minutos, aplastando ligeramente el tomate con un tenedor.
Cuando la salsa se haya reducido ligeramente, quita el ajo y añade la nata para cocinar. Mezcla bien y deja cocinar otros 3-4 minutos, hasta que el condimento vuelva a estar cremoso y bien ligado. En este punto, apaga el fuego y aparta la salsa.
Cuando la pasta esté cocida, vuelve a poner la sartén con la salsa en el fuego a fuego vivo. Escurre la pasta con un cucharón perforado y transfierela directamente a la salsa.
Apaga el fuego y, con el fuego apagado, añade la mozzarella cortada en trozos. Completa con una buena pizca de queso parmesano rallado.
Mezcla bien hasta que la pasta se vuelva cremosa y hilada. En este punto, puedes emplatar y disfrutar de inmediato, mientras aún está caliente e irresistible.
Notas finales y consejos
Mozzarella correcta: para un efecto súper hilado, usa mozzarella bien fría de la nevera y añádela siempre con el fuego apagado.
Formato de pasta: si no tienes mezze maniche, paccheri o rigatoni son perfectos para recoger la salsa cremosa.
Tomate “aplastado”: aplasta la pulpa con el tenedor en la sartén para un resultado más rústico y envolvente.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo usar otro tipo de nata?
Sí, puedes usar nata fresca líquida para un resultado aún más cremoso o una versión vegetal si prefieres una preparación más ligera.
¿Se puede preparar con anticipación?
Es una pasta que da lo mejor recién hecha. Si necesitas adelantar unos minutos, mantén la salsa caliente y añade mozzarella y parmesano solo al final, antes de servir.

