La polenta al horno con setas y bechamel en freidora de aire es una receta sencilla, ingeniosa y perfecta para reciclar la polenta sobrante transformándola en un plato único cremoso y súper sabroso. Con pocos ingredientes y sin encender el horno tradicional, puedes llevar a la mesa una polenta gratinada en capas, enriquecida con setas, queso fundente y una bechamel aterciopelada que conquista al primer bocado.
Es la idea ideal para una cena rápida, un almuerzo sustancioso o cuando tienes ganas de un comfort food hecho en casa, sin estrés y con un resultado que parece salido de una taberna de montaña. Costra dorada arriba, corazón suave dentro y todo el aroma de las setas: una receta de aprovechamiento que se convierte en protagonista de la mesa.
Antes de pasar a la receta otras ideas en freidora de aire:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina, Horno eléctrico, Freidora de aire
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
- Energía 294,30 (Kcal)
- Carbohidratos 30,50 (g) de los cuales azúcares 8,39 (g)
- Proteínas 11,89 (g)
- Grasa 15,06 (g) de los cuales saturados 9,30 (g)de los cuales insaturados 5,25 (g)
- Fibras 2,84 (g)
- Sodio 758,54 (mg)
Valores indicativos para una ración de 275 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes
- 300 g polenta, cocida
- 300 g setas (mixtas congeladas)
- 500 g leche
- 2 cucharadas harina
- 100 g agua
- sal
- 25 g mantequilla
- nuez moscada
- 50 g queso (tipo emmental o asiago)
- 20 g queso parmesano rallado
Herramientas
- 1 Cazuela
- 1 Molde
Preparación
En una sartén grande vierte un chorrito de aceite de oliva virgen extra, añade un diente de ajo y una pizca de guindilla. Añade las setas congeladas directamente en la sartén y déjalas cocinar a fuego medio durante unos 10 minutos, hasta que estén suaves y ligeramente doradas. Al final de la cocción, añade un poco de perejil picado, mezcla y apaga el fuego.
Pon la leche en una cazuela con una pizca de sal y llévala casi a ebullición. En un bol pequeño disuelve la harina con un poco de agua, mezclando bien para evitar grumos. Vierte la leche caliente en la mezcla, vuelve a poner al fuego y remueve continuamente hasta obtener una bechamel lisa y espesa. Apaga el fuego, añade un trocito de mantequilla y una ralladura de nuez moscada.
Vierte un poco de bechamel en el fondo del molde. Cubre con una capa de polenta cortada en rodajas, distribuye encima una parte de las setas y algunos trozos de queso. Añade más bechamel y continúa con una segunda capa de polenta, setas y queso.
Cubre la última capa con la bechamel restante y termina con una generosa pizca de queso parmesano rallado.
Hornea en freidora de aire a 170° durante unos 20 minutos, o hasta que se forme una bonita costra dorada en la superficie.
En el interior quedará suave, cremosa y súper fundente.
Sírvela caliente y prepárate para repetir: ¡esta polenta al horno es un verdadero plato único para mimarse!
Notas finales y consejos de Tía Debby
Esta polenta al horno con setas y bechamel es perfecta también para el horno tradicional: si no usas la freidora de aire, hornea a 190° durante 20-25 minutos, o hasta que se forme una bonita costra dorada e irresistible en la superficie.
Puedes personalizar la receta con los quesos que prefieras: scamorza, provola, fontina o mozzarella harán que el interior sea aún más fundente. Si quieres un sabor más intenso, prueba a añadir también algunos cubitos de gorgonzola entre capa y capa.
Es ideal para preparar con antelación y calentar en el momento, ¡porque al día siguiente está aún más buena!
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo usar la polenta recién hecha?
Sí, pero el mejor resultado se obtiene con la polenta enfriada, porque se corta más fácilmente en rodajas y mantiene mejor la forma en las capas.
¿Puedo congelar la polenta al horno?
Sí, puedes congelarla ya cocida y porcionada. Al momento de necesitarla, déjala descongelar en la nevera y recaliéntala en el horno o en la freidora de aire hasta que vuelva a estar bien caliente y fundente.

