Focaccia rellena de Atún, Cebolla y Scamorza

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Rústica, fundente y de carácter marcado: esta Focaccia rellena de Atún, Cebolla y Scamorza es la solución perfecta para una cena apetitosa de última hora.

Hay algo mágico en el aroma de una focaccia que se hornea, pero seamos sinceros: el reto se duplica cuando decidimos rellenarla. Hoy quiero proponeros una variante muy sabrosa, con un relleno que es un auténtico festival de sabores mediterráneos: atún, cebollas caramelizadas y el toque fundente de la scamorza ahumada.

¿Cuántas veces os ha pasado que al sacar del horno una focaccia rellena la encontráis blanda o demasiado húmeda por dentro? En este post no solo os daré las cantidades perfectas, sino que os revelaré los trucos de panadero para obtener una base crujiente, un relleno seco y una superficie dorada que conquistará a todos en el primer bocado. Encontraréis estos y otros trucos en la sección Consejos y Sugerencias al final de la página.

Ya sea para una cena entre amigos, un picnic o un buffet, esta focaccia se convertirá en vuestro nuevo as en la manga. ¡Probadla!

Veamos juntos cómo preparar la receta de la Focaccia rellena de Atún, Cebolla y Scamorza. ¡Preparad los ingredientes que empezamos!

Y si la probáis, no olvidéis contármelo en los comentarios en mi página de Facebook AQUÍ. Si queréis, dadle un Me Gusta a la página: me haría muy feliz. Os espero.
Gabriella

Otras recetas ricas para probar:

  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 2 Horas 30 Minutos
  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Tiempo de cocción: 25 Minutos
  • Porciones: 4Personas
  • Métodos de Cocción: Horno, Cocina
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

Para la masa

  • 300 g harina
  • 3 g levadura seca de panadería (o 6 g de levadura fresca)
  • 180 g agua (a temperatura ambiente – no fría)
  • 20 g aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucchiaino sal (aprox. 7 g)
  • 160 g atún en aceite (2 latas de 80 g)
  • 2 cebollas (unos 300-400 g)
  • 120 g scamorza ahumada (o suave)
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • pimienta
  • 1 pizzico azúcar (para caramelizar las cebollas)
  • q.b. pan rallado

Herramientas

  • 1 Amasadora
  • 1 Mesa de trabajo
  • 1 Rodillo
  • 1 Bandeja

Pasos

  • Primero, verted la harina y la levadura en el bol de la amasadora y empezad a trabajar la masa a baja velocidad. Este paso sirve para oxigenar la harina y distribuir la levadura de forma uniforme, garantizando una fermentación homogénea y sin grumos.

  • Si usáis la levadura fresca, acordaos de desmenuzarla muy bien con los dedos dentro de la harina.

  • A continuación, verted el’agua en hilo poco a poco, manteniendo la amasadora a velocidad constante. Seguid trabajando la masa hasta que quede lisa y empiece a despegarse de las paredes del bol.

  • Es fundamental no añadir el agua de golpe: al verterla despacio daréis tiempo a que las proteínas de la harina absorban correctamente los líquidos, iniciando la formación de la malla glutínica.

  • Una vez el agua esté completamente absorbida, añadid el aceite de oliva virgen extra en varias tandas. Echad un poco, dejad que la masa lo incorpore por completo y solo entonces proceded con la siguiente cantidad.

  • Solo entonces, unid la sal. Seguíd amasando hasta que la masa esté brillante, elástica y perfectamente encordada, es decir, completamente despegada de las paredes del recipiente y enroscada alrededor del gancho.

  • Transferid la masa a un bolengrasado, cubrid con film y dejad que doble su volumen en un lugar templado, por ejemplo el horno con la luz encendida, durante aproximadamente 1 hora y media / 2 horas.

  • Cortad las cebollasen rodajas finas y dejadlas pocharen una sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, a fuego bajo con una pizca de sal y otra de azúcar. Tapad y dejad cocinar durante unos 15-20 minutos, hasta que estén tiernas y translúcidas. Si es necesario, añadid un chorrito de agua.

  • Una vez listas, dejadlas enfriar. En un bol, mezclad las cebollas con el atúnbien escurrido y desmenuzado. Añadid aceitunas si os gustan. Yo no las puse porque no tenía.

  • Recoged la masaya fermentada y divididla en dos partes: una ligeramente más grande (aprox. 2/3) para la base y otra más pequeña para la cobertura. Dejadlas reposarunos 15 minutos sobre la mesa de trabajo.

  • Estiradel bollito más grande sobre la mesa ligeramente enharinada y colocadloen una bandeja (bien engrasada), modelándolo para que suba ligeramente por las paredes laterales.

  • Pequeño truco: si la masa es muy elástica y tiende a “retirarse” mientras la estiráis, dejadla reposar 5 minutos en la bandeja y luego continuad. El gluten se relajará y el estirado será mucho más sencillo.

  • Espolvoread la base con una cucharada de pan rallado. Distribuid de forma uniforme la mezcla de atún y cebollas sobre la base, dejando libre aproximadamente 1 cm del borde y, por último, añadid encima la capa de scamorza en lonchas o en dados.

  • Estiradla segunda parte de masa muy fina y colocadla sobre el relleno. Sellad las dos capas presionando con firmeza a lo largo de los bordes, luego dobladlas hacia dentropara formar un cordón uniforme.

  • Con los dientes de un tenedor, pinchad la superficie: esto permitirá que el vapor salga durante la cocción, evitando que la focaccia se hinche. Dejad reposar, cubierta, durante unos 30 minutos. Finalmente, pincelad con una emulsión de agua y aceite y terminad con una pizca de sal y un poco de orégano.

  • Meted la bandeja en el horno convencional ya caliente a 220°C y dejad cocer durante unos 18-22 minutos.

  • Truco para una base crujiente: durante los primeros 8-10 minutos apoyad la bandeja directamente sobre el fondo del horno, luego movedla a media altura para terminar de dorar.

  • La focaccia estará lista cuando la superficie esté uniformemente dorada y los bordes aparezcan crujientes y ligeramente despegados de las paredes de la bandeja. Pintadla con un poco de aceite de oliva virgen extra para darle brillo y suavidad.

  • Sacadla del horno y dejad que la focaccia descanse un par de minutos antes de cortarla: esto permitirá que el queso se asiente, dejando la porción perfecta y fundente en su punto.

  • Aquí está la Focaccia rellena de Atún, Cebolla y Scamorza lista. ¡Buen provecho!

    Focaccia rellena de atún, cebolla y scamorza
  • Hasta la próxima receta

    Focaccia rellena de atún, cebolla y scamorza
  • Focaccia farcita Tonno Cipolle e Scamorza

Conservación

Puedes conservar la Focaccia rellena de Atún, Cebolla y Scamorza a temperatura ambiente durante 2 días bajo una campana de cristal o envuelta en film transparente.

Para recalentarlas, evita el microondas si quieres mantener la textura crujiente. La mejor manera es pasarla por el horno caliente a 180°C durante 5 minutos o en una sartén antiadherente con tapa a fuego muy bajo: ¡volverá como recién hecha!

Consejos y Sugerencias

Los secretos para el éxito de la receta:

– El enemigo es la humedad: si usáis cebollas muy acuosas o atún que no haya sido bien escurrido, la base de la focaccia quedará blanda. El truco del velo de pan rallado sobre la base antes de rellenar es el «salvavidas» de los panaderos: absorbe los líquidos en exceso y garantiza una cocción seca.

– Temperatura del relleno: ¡no tengáis prisa! Poner las cebollas aún calientes dentro de la masa cruda arruinará la fermentación, creando un efecto gomoso. Preparad el relleno con antelación y dejadlo enfriar completamente.

– La scamorza perfecta: os recomiendo la scamorza ahumada para un contraste decidido con la dulzura de las cebollas, pero si preferís un sabor más delicado, la scamorza blanca va perfectamente. Lo importante es que esté seca y no fresca como la mozzarella en suero.

– Tras rellenar y cerrar la focaccia, no la horneéis de inmediato. Dejadla reposar en la bandeja otros 20-30 minutos cubierta con un paño. Esto permitirá que la malla glutínica se relaje, dejándola mucho más esponjosa tras la cocción.

– La emulsión mágica: en lugar de solo aceite, pincelad la superficie con una emulsión de 2 partes de aceite y 1 parte de agua (y una pizca de sal). El agua crea vapor en el horno, manteniendo la corteza fina y no dura.

Sustituciones y Variantes

– Scamorza: podéis sustituirla por Emmental rallado o Provolone dulce. Si buscáis un sabor más «potente», probad a desmenuzar feta griega junto con el atún.

– Añadid un puñado de aceitunas taggiasche o alcaparras desaladas a la mezcla de atún y cebollas para un toque extra de salinidad.

– Harina: si queréis una focaccia más rústica, podéis sustituir 100 g de harina 00 por harina integral o de tipo 1, aumentando ligeramente el agua (unos 10-20 ml más).

Consejo para acelerar

Si vais justos de tiempo, podéis duplicar la cantidad de levadura (6 g de seca en lugar de 3 g). En este caso, la primera fermentación pasará de 2 h a aproximadamente 1 h/1 h 15 min, ahorrando más de una hora en total.

Tiempos de preparación

A continuación una guía de tiempos realista para preparar la focaccia (ejemplo para cenar a las 20:00).

Nota: los tiempos de fermentación pueden variar 30-60 minutos según la temperatura de vuestra casa.

16:00 – Masa (15 min): mezclad harina, levadura, agua, aceite y sal. Trabajad el bollito hasta que quede liso.

16:15 – Primera fermentación (2 h 30 min): poned la masa en un bol tapado en un lugar templado (p. ej. horno apagado con la luz encendida).

17:30 – Preparación del relleno (20 min): mientras la masa fermenta, pochar las cebollas en la sartén y preparar el atún. Dejad enfriar bien (¡paso crítico!).

18:45 – Estirado y relleno (15 min): dividid la masa, estirad la base en la bandeja engrasada, rellenad con atún y cebollas, cubrid con el segundo disco y sellad los bordes.

19:00 – Segunda fermentación / Reposo en bandeja (30 min): fundamental para la suavidad. Cubrid con un paño. Encended el horno a 200°C sobre las 19:15.

19:30 – Cocción (30 min): pincelad con la salmuera y hornead.

20:00 – Sacar del horno y reposo (5-10 min): pincelad con la salmuera final y dejad reposar antes de cortar.

El rincón del reciclaje: cero desperdicio en la cocina

En la cocina no se tira nada. Si después de preparar la focaccia os sobran ingredientes, aquí tenéis cómo transformarlos en nuevas recetas apetitosas:

– El aceite del atún: si usáis atún de buena calidad en vaso de cristal, ¡no lo tiréis! Filtradlo y usadlo para dar sabor a un sofrito para una pasta marinara o para pincelar unos crostini de pan como entrante.

– Sobras de cebolla pochada: si habéis preparado de más, es perfecta al día siguiente dentro de una tortilla rústica o como aderezo para una hamburguesa gourmet casera. También podéis triturarla con un poco de queso para untar y crear una mousse rápida para los crostinis.

– Recortes de masa: si al recortar la focaccia os quedan tiras de masa, enrolladlas sobre sí mismas creando mini palitos de orégano. Cocedlos junto a la focaccia en los últimos 10 minutos: serán el snack perfecto mientras esperáis la cena.

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maniinfrolla

Crear postres, mi pasión 👩‍🍳 Una entusiasta de la cocina, sin pretensiones. No soy pastelera ni cocinera, pero mi cocina siempre está llena de experimentos dulces y salados.

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