Me encantan las galletas, especialmente los biscotazos de coco de esta sencilla receta. Me inspiré en las míticas galletas para el desayuno que hago para mi sobrino y solo cambié dos ingredientes por leche de coco y aceite de coco. Una receta sencilla pero deliciosa, perfecta para picar algo mientras tomas el té.
La forma de los biscotazos de coco es rápida, no necesitas moldes ni habilidades especiales. Basta con extender la masa a un grosor de medio centímetro y con la rueda dentada hacer tiras de 4 cm que luego cortarás en rectángulos de 5-6 cm aproximadamente, y listo.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 36Piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 500 g harina 00
- 150 g azúcar granulada
- 100 ml crema de leche de coco (en lata)
- 40 g aceite de coco
- 2 huevos enteros
- 10 g levadura en polvo para dulces
- 1 pizca sal
- 1 sobre vainillina (en polvo)
- c.s. azúcar glas
Pasos
1 – En un bol grande, pon todos los ingredientes. La harina, el azúcar, la pizca de sal, la vainillina en polvo, los huevos, el aceite de coco y la crema de leche de coco, la que está en lata, no la leche de coco para beber. Amasa todos los ingredientes. Si la harina necesita más humedad, añade una cucharada más de crema de leche de coco. Deja reposar la masa durante 5 minutos en el bol cubierto.
2 – Después del breve reposo, amasa la masa en la superficie de trabajo enharinada hasta que esté suave y homogénea y divídela por la mitad. Extiende la mitad de la masa con el rodillo a un grosor de medio centímetro formando un rectángulo.
3 – Con la rueda dentada, corta tiras de 4 centímetros de ancho y luego corta las galletas en rectángulos de aproximadamente 5-6 centímetros. Prepara la bandeja para hornear con spray desmoldante o papel de horno y coloca las galletas separadas entre sí por 2 centímetros.
4 – Hornea los biscotazos de coco en el horno precalentado a 170° durante 20 minutos, hasta que estén ligeramente dorados. Sácalos del horno, déjalos enfriar y espolvoréalos con azúcar glas. Se conservan durante muchos días en un frasco de vidrio cerrado, pero también se pueden congelar.

