Para quien no lo sepa, los churros son un tentempié, a base de masa frita, muy utilizados en España y en América Latina. Se venden en auténticas churrerías, algunas históricas, espolvoreados con azúcar. Imagínatelos en el desayuno sumergidos en el chocolate caliente con canela hecho por ti con la mezcla ya preparada (ver receta en el enlace).
Siendo una preparación simple, con solo agua y harina, los churros también se pueden acompañar con salsas saladas. También la forma de los churros puede variar, la clásica es en forma de bastón de 14 centímetros de largo, o cerrados en forma de lazo como hacen los catalanes en el norte de España.
Respecto a la receta, he visto en la web variaciones de todo tipo, pero el denominador común siempre es agua y harina del mismo volumen, por ejemplo: 1 taza de agua, 1 taza de harina y una pizca de sal. También he probado las variantes pero no quedé satisfecha, por eso continuaré haciéndolos respetando la simplicidad de los ingredientes y los orígenes humildes.
En los lugares de origen de los churros tienen las herramientas adecuadas para formarlos, la churrera, a menos que tengas una, deberás organizarte con una manga pastelera de silicona y una boquilla grande de estrella.
A mí me va de maravilla, realizo con esta receta 25 churros, y se ve también en las fotos lo bonitos que quedan.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 25Piezas
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Española
Ingredientes
- 400 g agua
- 200 g harina 00
- 3 g sal fina (1/2 cucharadita rasa)
- 100 g azúcar (para espolvorear encima)
- c.s. aceite de cacahuete (para freír)
Preparación
Pon el agua en un cazo con la sal y llévala a ebullición. Vierte la harina toda de una vez, mezcla bien el compuesto con una cuchara de madera y mantenlo durante 1 minuto en el fuego, luego apaga la llama.
Vierte la masa sobre la superficie de trabajo, ligeramente engrasada con una capa de aceite para que no se pegue. Extiéndela un poco y déjala templar antes de proceder al amasado, que deberá resultar suave y homogéneo.
Si no tienes una herramienta adecuada para hacer churros, no te preocupes, con una manga pastelera de silicona y una boquilla grande de estrella podrás realizarlos igualmente. La masa no es muy blanda, así que tendrás que empujar ligeramente la masa para formarlos, pero es un juego de niños.
Prepara una hoja de papel de horno o de aluminio para colocar los churros formados y pon la masa aún tibia dentro de la manga pastelera. La longitud tradicional del bastón es de 14 cm. Elige la forma que prefieras, incluso en forma de lazo, fórmalos y prepárate para freírlos. La cantidad es para 25 churros.
Calienta el aceite de cacahuete y cuando haya alcanzado la temperatura adecuada sumerge 2 churros a la vez. Cocínalos durante 3-4 minutos como máximo y cuando estén de un bonito color ámbar, no oscuros, escúrrelos.
Espolvoréalos con una capa de azúcar y disfrútalos. Con una buena taza de chocolate caliente y cremoso, se sumergen dentro y se comen. O bien con crema o nata montada. Son un tentempié sin muchas pretensiones que da mucha satisfacción.

