La compota agridulce de azuki y cebollas está hecha con las semillas de la planta Vigna angularis, llamadas en japonés azuki que significa judía pequeña. Estos frijoles tienen muchas propiedades y contienen numerosos minerales y oligoelementos beneficiosos para nuestro organismo. Son un remedio para los riñones gracias a su acción depurativa, son útiles para el hígado, los huesos, el cerebro y para el sistema inmunitario. Además son más digestivos que otras legumbres.
Estos extraordinarios legumbres se cocinan como los demás: los secos se dejan en remojo antes de cocinarlos y se pueden servir en sopas o caldos, o bien fríos en ensaladas. Son versátiles para recetas dulces o saladas, o como hoy los haremos en una compota agridulce de azuki y cebollas rojas, perfecta para untar.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: Para un bote de 500 g
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Japonesa
Ingredientes
- 240 alubias azuki precocidas
- 300 g cebollas rojas
- 100 g pasas (deshidratadas)
- 80 g vinagre de manzana
- 40 g marsala
- 80 g azúcar
- 30 g azúcar (para caramelizar las cebollas)
- 1 pizzico jengibre en polvo
- 1 pizzico sal
Preparación
Poned las pasas deshidratadas en remojo con unos 2 dedos de agua caliente y dejadlas rehidratar.
Si usáis las alubias en conserva ya listas, escurridlas del líquido de conservación.
Cortad las cebollas rojas en rodajas finas y ponedlas en una sartén antiadherente con el azúcar.
Dejad que se caramelicen durante el tiempo necesario; tardarán 5-8 minutos a fuego bajo, removiendo para que no se quemen.
Cuando las cebollas estén blandas y caramelizadas, añadid las alubias azuki y las pasas escurridas.
Luego agregad el azúcar, el vinagre de manzana, el marsala, el jengibre, la sal y mezclad la preparación.
Dejad cocer la compota agridulce durante 15 minutos, pero removedla de vez en cuando para que no se pegue en la sartén.
Finalmente, apagád el fuego, dejadla templar y pasadla a la batidora. Triturad hasta obtener una crema lisa y homogénea.
Conservad la compota agridulce de azuki y cebollas rojas en el frigorífico, cerrada en un tarro de vidrio.
Es excelente para acompañar quesos vegetales y cualquier otro queso, o untada en tostas o para rellenar tartas rústicas.
Una curiosidad: en China y en Japón los frijoles azuki se consideran de buena suerte y por eso se sirven durante las fiestas.

