Los flores de calabacín fritos son uno de los placeres más simples e irresistibles de la cocina italiana, ¿quién puede resistirse a los flores de calabacín fritos? Crujientes, dorados y aromáticos… ¡uno lleva al otro! Normalmente se preparan con mozzarella y anchoas, pero esta vez quiero proponerte una receta simple y ligera, perfecta también para quien prefiere sabores más delicados o no le gustan mucho los rellenos, o es vegano.
Hoy te propongo una versión más ligera, sin mozzarella y anchoas, pero igualmente deliciosa.
¿El truco para hacerlos perfectos? La masa adecuada. Exacto, el secreto está todo en la masa: debe ser ligera, crujiente y capaz de envolver la flor sin cubrir su sabor delicado.
Te explico cómo hacerla en pocos minutos, con ingredientes que ya tienes en la despensa y con algún que otro truco para obtener una fritura dorada y seca, justo como la que hacía la abuela.
Prepara un bol, lava tus flores de calabacín delicadamente y… pon el aceite. Te prometo que una vez pruebes esta versión sin mozzarella y anchoas, no volverás atrás.
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 15 Minutos
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 12Piezas
- Métodos de Cocción: Hornillo
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 12 flores de calabacín
- 250 agua
- 200 harina 00
- 1/2 cucharadita sal fina
- 1/2 cucharadita levadura instantánea para preparaciones saladas
- c.n. aceite de semillas de girasol
Pasos
1 – Limpia las flores de calabacín delicadamente sin mojarlas demasiado. El pistilo amarillo es comestible, sin embargo, después de la cocción podría resultar ligeramente amargo, puedes eliminarlo o dejarlo para aprovechar todas las propiedades nutricionales de la flor de calabacín.
2 – En un bol pequeño pon el agua, la harina, la sal y la levadura instantánea para preparaciones saladas. Mezcla bien los ingredientes y deja reposar la mezcla durante 10 minutos.
3 – En una sartén vierte 2 dedos de aceite de semillas de girasol y espera a que se caliente a fuego medio-bajo. Para saber cuándo el aceite está a la temperatura adecuada, haz la prueba del palillo: sumerge la punta de un pincho de madera en el aceite, si el borde chisporrotea y hace pequeñas burbujas es hora de empezar a freír.
4 – Sumerge las flores de calabacín en la masa envolviéndola por completo alrededor de la flor de calabacín, con unas pinzas de cocina levántala y colócala delicadamente en el aceite. Te recomiendo freír 4 flores a la vez, para no bajar demasiado la temperatura del aceite.
5 – Da la vuelta a las flores de calabacín cuando estén doradas, y termina la fritura también del otro lado. Finalmente, escúrrelas y colócalas sobre una bandeja donde habrás puesto una hoja de papel absorbente, para recoger cualquier gota de aceite sobrante.
6 – Si te sobra alguna cucharada de masa, no la tires, haz buñuelos vacíos o añade alguna otra verdura como tomate en rodajas o hojas de apio.

