Si las hacemos en casa, las galletas para el desayuno, serán un éxito.
Estas son las clásicas galletas para mojar preferidas por mi familia, la receta la encontré en el cuaderno de mi abuela. Debo admitir que inicialmente las hacía a ojo, pero después de probar su receta salté de alegría. La forma es perfecta para mojarlas en el capuchino o en la taza de café. El sabor es buenísimo y son como un dulce abrazo antes de comenzar el día.
Las galletas para el desayuno se conservan mucho tiempo en un frasco de vidrio, así que pueden hacer muchas, los niños también las pedirán a la merienda o como snack. Prueben también las otras recetas, de galletas hago muchas por pasión.
Pero ahora atémonos el delantal y empecemos a hacerlas, son facilísimas y estoy segura de que duplicarán la dosis de la receta para hacer muchas.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 22 Piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 500 g harina 00
- 150 g azúcar (+ 50 g. aparte para rebozar las galletas)
- 100 ml leche
- 40 ml aceite de girasol (o de maíz)
- 2 huevos
- 1 pizca sal fina
- 1 sobre vainillina
- 10 g levadura en polvo para dulces
Utensilios
- 1 Bandeja
- 1 Rodillo
Pasos
Calienta ligeramente la leche, debe estar tibia.
Ponla en un bol y añade el aceite, los huevos, el azúcar, la pizca de sal y la vainillina en polvo.
Con una batidora manual o un tenedor mezcla los ingredientes líquidos.Añade la harina y la levadura tamizadas poco a poco y mezcla bien todo en el bol.
Continúa amasando la mezcla sobre la superficie de trabajo, ligeramente enharinada, hasta obtener una masa lisa y homogénea.Con el rodillo extiende la masa hasta un grosor de aproximadamente 1 centímetro y medio.
Toma un cuchillo de hoja lisa y corta pequeños rectángulos.
Luego con las manos dale forma a la galleta, 7 centímetros de largo y 5 de ancho.
Con estas medidas obtendrás 22 galletas, pero eres libre de hacer la forma que prefieras.
Después de formar la galleta pasa una cara por el azúcar y ponla en la bandeja para el horno. Deja al menos 2 centímetros de distancia entre cada galleta porque crecerán un poco durante la cocción.
Precalienta el horno a 170 grados con ventilador o 180 grados estático y cuece las galletas en el estante más bajo durante 20 minutos. Cuando estén cocidas y doradas, apaga el horno.
Déjalas enfriar antes de despegarlas de la bandeja y consérvalas en un contenedor de vidrio o de lata.

