La gelatina de fresas sin gelatina animal es un postre de mil usos, ideal para preparar copas de fruta para comer con cuchara, para decorar tartas sin horno, o para el desayuno en lugar de mermelada. Es fácil de hacer y está lista en 5 minutos, con poco azúcar añadido en comparación con las confituras o mermeladas. Además, es sabrosa y natural porque la fruta no sufre largas cocciones y no contiene conservantes ni colorantes.
Puedes hacer la gelatina de fresas sin gelatina animal tanto con el zumo de las fresas como con toda la pulpa y usarla para preparar postres llamativos si la combinas con otras gelatinas como, por ejemplo, la de limón o la de coco y, por último, darle la forma que desees en las copas.
También se puede conservar en un tarro de vidrio en la nevera, así por la mañana podrás untarla en el pan en lugar de mermelada. Quizá alternando los sabores con la gelatina de manzana sin gelatina animal.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: un tarro de 500 g
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 500 g fresas
- 1 limón
- 5 cucharadas azúcar
- 1 cucharadita agar agar (gelificante natural)
Preparación
Lava las fresas y córtalas en trozos, luego ponlas en una batidora junto con el zumo de limón, el azúcar y el agar agar. Tritura hasta obtener una mezcla lisa y cremosa.
Vierte el puré de fresas en un cazo y llévalo al fuego. A fuego medio/bajo, lleva hasta el primer hervor y cuece durante 5 minutos, luego apaga el fuego.
Vierte la gelatina de fresas aún caliente en un molde, o en un tarro de vidrio. Cuando se enfríe empezará a solidificarse y podrás meterla en la nevera hasta que esté totalmente firme.

