No podía faltar la Golden Cream de Melogranierose, un plato especial que ilumina el día. Consigue todos los ingredientes, verduras y legumbres y en 30 minutos servirás una deliciosa calabaza que reconforta el corazón y el alma, podrás cocinarla en una olla en el fogón o con la comodidad del Bimby.
Para nosotros en familia es un rito semanal, le gusta a todos incluso a los niños excluyendo el chile, y la servimos simplemente así o con una pizca de parmesano vegano de almendras y picatostes dorados.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Fogón, Cocción con robot de cocina
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 2 patatas (mediano tamaño)
- 2 zanahorias
- 1 tallo de apio
- 1/2 puerro
- 70 ml aceite de oliva
- 2 cuadraditos jengibre fresco (aprox. 2 cm)
- 150 g lentejas rojas descascaradas (o amarillas)
- 150 g garbanzos (precocidos en lata)
- 700 ml caldo vegetal (o agua caliente)
- 1 cucharadita cúrcuma en polvo
- 1 cucharadita comino en polvo
- 1 cucharadita pimentón dulce (al gusto también picante)
- c.s. aceite de oliva, pimienta negra en polvo, sal fina
- c.s. perejil fresco picado, chiles frescos
- 400 ml crema de coco (o crema vegetal)
Pasos
1 – Corta las patatas y las zanahorias en cubos, corta finamente el puerro y el tallo de apio. En una olla grande pon el aceite de oliva y sofríe las verduras por algunos minutos.
2 – Añade a las verduras el jengibre en trocitos, las especias cúrcuma, comino, pimentón y una pizca de pimienta negra, luego agrega el caldo vegetal o el agua caliente superando el volumen de los ingredientes en 2 cm.
3 – Agrega también las lentejas y los garbanzos y cocina todo a fuego medio, con tapa, durante 30 minutos.
4 – Al final de la cocción, con una batidora de inmersión mezcla el compuesto, añade la crema de coco o la nata vegetal, mezcla bien, prueba y ajusta la sal si es necesario y emplata la golden cream.
5 – Sírvela con un hilo de aceite de oliva virgen extra, un poco de perejil fresco picado y rodajas de chile fresco. O parmesano vegano de almendras y picatostes dorados.

