Las crepes, que nacieron en la cocina francesa, son conocidas en Italia también como crespelle, y son finas láminas de forma redonda hechas con leche, harina, huevos y mantequilla. La receta básica es simple y rápida de preparar y podréis elegir si hacerlas en la versión neutra, o bien dulce o salada.
Según el uso que les daréis y la versión que hayáis elegido preparar, podréis rellenar las crepes como más os guste. Por ejemplo, saladas para hacer delicados y ligeros canelones al horno con bechamel, o bien rellenarlas frías para aperitivos sabrosos. En la versión dulce se pueden rellenar con cremas, chocolate, mermeladas y frutas.
Agregad a la masa media cucharadita de sal fina para la versión salada y 1-2 cucharaditas de azúcar para la versión dulce, conseguidos una sartén para crepes, o una sartén grande, plana y antiadherente, un cucharón grande de 9 cm. de diámetro, una espátula de madera plana y listo. Pero ahora veamos juntos la receta y cómo se hacen.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Porciones: 6Piezas
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 450 ml leche
- 200 g harina 00
- 40 g mantequilla
- 2 huevos
Pasos
Derretid la mantequilla y ponedla en un bol grande. Agregad los huevos enteros y batidlos junto con la mantequilla, luego unid la leche y mezclad todo ayudándoos con un batidor.
Según la versión que hayáis elegido, agregad media cucharadita de sal o 1 o 2 cucharaditas de azúcar, o bien dejadlas simplemente neutras.
Verted la harina en la leche, poco a poco, y batid la masa con el batidor para eliminar los grumos que se puedan formar. Para obtener una masa sin grumos os recomiendo sumergir en el bol el brazo de la batidora y batir los ingredientes, así tendréis una masa lisa y aterciopelada.
Cubrid el bol con una película transparente, o una tapa, y dejad reposar la masa para las crepes en el frigorífico durante al menos media hora.
Transcurrido el tiempo de reposo, podéis empezar a preparar las obleas. Poned al fuego la sartén para las crepes o una sartén ancha y plana, antiadherente. Calentadla bien a fuego medio-bajo.
Pasad un trocito de mantequilla por encima de modo que se unte ligeramente en toda la superficie. Coged un cucharón de masa y verted la mezcla en el centro de la sartén. Levantad la sartén y haced girar inmediatamente y rápidamente la mezcla para que se extienda sobre toda la superficie de la sartén de manera delgada y compacta.
Si veis que se forma algún agujerito, cerradlo enseguida con un poco de masa ayudándoos con una cuchara. Las primeras veces puede suceder, pero cuando le cojáis el truco saldrán perfectas.
Después de 2 minutos, veréis los bordes cocidos y casi levantados, ayudándoos con una espátula de madera plana levantad toda la crepe y dadle la vuelta con delicadeza en la sartén, como si fuera una tortilla.
Dejadla cocinar por otros 2 minutos aproximadamente, hasta que se vuelva ligeramente dorada.
En este punto, incluso cuando el otro lado esté cocido, podréis quitar la crepe de la sartén y colocarla sobre un plato llano.
Continuad cocinando las otras crepes, pasando siempre un poco de mantequilla por la sartén antes de verter la mezcla.
Superponed todas las crepes una sobre otra y cuando estén frías usadlas en vuestras recetas favoritas.

