Al ser intolerante a la lactosa, produzco la leche de soja hecha en casa al menos una vez a la semana. La preparo desde hace muchos años y en esta receta número 2 quiero aportar algunas actualizaciones que os simplificarán la autoproducción periódica.
La leche de soja hecha en casa es decididamente mejor que la comprada en el supermercado, aunque requiere un poco de tiempo para hacerla, pero tened en cuenta que es factible y al final muy sencilla de gestionar. Conseguíos soja amarilla deshidratada orgánica, una olla grande, una espumadera, un paño de algodón de muselina o una bolsa para exprimir la leche, un bol y un colador.
Considerando el concepto explicado en la entrada anterior de la leche de soja de hace unos años, la proporción soja-agua era: 100 g de soja deshidratada = 900 ml de agua (que está bien), pero en esta receta reduciremos el agua, así que para hacer 1 litro de leche de soja necesitarás 200 g de soja deshidratada y 1600 ml de agua natural, no del grifo. Esta proporción soja/agua también la aplico para hacer el tofu sedoso en la receta del douhua con sirope de jengibre.
Los tiempos de rehidratación de la soja para hacer la leche para beber, varían de 8 a un máximo de 12 horas, a diferencia de cuando debéis autoproducir el tofu o tofu sedoso que se reducen a 4 máximo 6 horas y esto hará la diferencia en el buen resultado de los dos quesos.
Finalmente, la leche de soja para beber la podréis consumir al natural, o hacerla más sabrosa aromatizándola con la adición de 15 g de azúcar de caña por litro o medio vaina de vainilla, o también una pizca de sal, esto a vuestra elección.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 8 Horas
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Porciones: 1 litro
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Asiática
Ingredientes
- 200 g soja seca (amarilla, orgánica)
- 1600 ml agua (natural, no del grifo)
Pasos
Pesa la soja amarilla orgánica deshidratada y enjuágala varias veces bajo el agua corriente. Luego ponla a remojo en un recipiente con 700 ml de agua natural, no del grifo. Déjala rehidratar durante 8 horas máximo 12.
Habrá absorbido gran parte del agua de remojo, antes la tiraba después de la rehidratación, ahora escurro la soja y uso esta agua en la medida del agua para hacer la leche.
Pon la mitad de la soja rehidratada en la licuadora con 800 ml de agua natural (incluyendo la del remojo) y licúa finamente todo durante 2 minutos hasta que se convierta en una papilla homogénea.
Vierte la soja licuada en la olla de cocción y reserva.
Pon la otra mitad de la soja rehidratada en la licuadora con otros 800 ml de agua natural y licúa como antes. Haz esta operación en dos veces, luego vierte también esta dosis en la olla de cocción.
La olla de cocción debe ser grande, adecuada para contener la papilla de soja sin llegar hasta el borde, pero que haya al menos 4 cm de espacio.
Después de licuar la soja con el agua tendrás mucha espuma en la superficie. Elimínala cuidadosamente con una espumadera.
Después de quitar toda la espuma, enciende el fuego y cocina la leche a fuego medio/bajo. Con el cucharón, de vez en cuando, remueve para que no se pegue la soja en el fondo, si se quema dará un mal sabor a la leche.
Remueve hasta que llegue a hervir, tardará unos 20-25 minutos. En este punto, deja hervir durante 10 minutos, y mientras remueves, elimina más espuma que se forme en la leche.
Estará lista cuando el sabor sea dulce. Apaga el fuego y déjala enfriar antes de filtrarla, de lo contrario te quemarás las manos al exprimir la leche.
La solución más cómoda es preparar en el fregadero de la cocina un recipiente alto con un colador de malla o un escurridor encima.
Coloca un paño de algodón de muselina humedecido sobre el colador, o la bolsa filtrante apropiada, y vierte la papilla de soja.
Y aquí viene lo mejor de la receta, el ordeño de la leche de soja. Recoge los extremos del paño de algodón de muselina, haciendo un paquetito, y exprime la soja hasta recoger la última gota de leche en el recipiente.
En la bolsita apropiada para hacer esta operación (que compré después de hacer la foto) la operación es más sencilla pero sobre todo práctica, porque no hay que preocuparse de que se abra el paquetito durante el exprimido de la leche. Pero ambos métodos son válidos.
Lo que queda en el paño de muselina o en la bolsa no es un residuo, sino una deliciosaokara, reutilizable para muchas recetas fantásticas. Consérvala en la nevera durante 3 días o congélala.
La leche de soja está lista para ser embotellada y conservada en el frigorífico.
Si deseas hacerla más agradable, podrás añadir por cada litro de leche 15 g de azúcar de caña, o una pizca de sal o media vaina de vainilla.

