Un pastel salado con huevos, jamón y queso que gustará a todos con este relleno simple pero sabroso. Es un plato rústico delicioso que podrás servir en cualquier ocasión, como aperitivo, junto a tablas de embutidos y quesos, o como tentempié. Además, es facilísimo de hacer y está listo en solo treinta minutos.
Harás un gran papel con este pastel salado con huevos, jamón y queso, si lo cortas en rodajas y lo sirves con aceitunas y salsas. De hecho, hay una que combina perfectamente y es la mítica salsa alioli o alioli sin huevos, yo la adoro y la pondría en todo.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 230 g harina 00
- 20 g fécula de patata
- 2 huevos
- 70 ml aceite de girasol
- 100 ml leche
- 1 sobre levadura química para preparaciones saladas
- 1 cucharadita sal fina
- al gusto pimienta negra molida
- 3 huevos duros
- 50 g queso rallado (parmesano o grana padano)
- 70 g gruyere
- 70 g jamón cocido
Preparación
En un bol bate los huevos, luego añade la leche, el aceite, el queso rallado, la sal y la pimienta. Mezcla bien y poco a poco añade la harina tamizada y la fécula de patata.
Añade la levadura química para preparaciones saladas y mezcla bien la masa.
Corta en daditos pequeños el jamón cocido y ralla el gruyere en láminas. Incorpora el jamón y el queso a la masa y mezcla bien. Mientras tanto, habrás cocido los huevos duros, pélalos y déjalos enteros.
Prepara un molde para pastel de 22/25 cm colocando en el fondo un papel de horno. Vierte dentro la mitad de la masa, nivelala y coloca en el centro los huevos duros enteros. Cubre con la otra mitad de la masa y vuelve a nivelar la superficie.
Cocina el pastel salado en el horno precalentado a 170 grados ventilado, o 180 grados estático, durante unos 30 minutos, hasta que esté cocido y dorado en la superficie.
Una vez cocido, déjalo enfriar fuera del horno y finalmente sácalo del molde.

