Hay recetas que no solo se escriben, se conservan. El paté de hígados para tostadas es una de ellas. En mi casa se preparaba en los días especiales, el domingo o durante las fiestas, cuando la cocina ya empezaba a oler desde primera hora y el pan se tostaba en el último momento, mientras todos esperaban «probar solo una tostada».
Era un rito sencillo, hecho de pequeños gestos transmitidos sin necesidad de apuntes. Hoy lo preparo igual: pocos ingredientes, sabores auténticos y esa cremosidad que dan ganas de repetir.
Este paté de hígados de pollo casero es intenso, envolvente y perfecto para abrir una comida familiar o un aperitivo entre amigos. Una receta sencilla, pero cargada de recuerdos.
Si buscas una receta fácil para tostadas con hígados, esta es la adecuada: procedimiento sencillo y resultado garantizado. Además, es opcional añadir 1 cucharada de alcaparras desaladas y 2 filetes de anchoa con aceitunas negras deshuesadas; estos últimos ingredientes realzan el sabor del paté dándole un carácter más fuerte y decidido.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 8 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 400 g hígados de pollo (incluido el corazón)
- 40 g mantequilla
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra (unos 20-30 g aprox.)
- 1/2 cebolla blanca (cortada en láminas finas)
- 1 diente ajo
- 250 g giardiniera (en vinagre)
- 60 g vino blanco seco (medio vaso)
- al gusto sal, pimienta negra, laurel
- 2 cucharadas vinagre blanco
Pasos
1. Limpia los hígados
Enjuaga bien los hígados de pollo bajo agua fría. Elimina posibles partes verdosas o nervios y sécalos con papel de cocina.
2. Prepara el sofrito
Corta la cebolla en láminas finas. En una sartén calienta el aceite de oliva junto con la mantequilla, añade la cebolla y el diente de ajo y deja que se pochen suavemente durante unos 5 minutos.3. Añade la giardiniera
Incorpora al sofrito la giardiniera bien escurrida y déjala tomar sabor durante un par de minutos. Este paso aporta una nota viva al paté.
4. Cocina los hígados
Añade al sofrito los hígados y 1 hoja de laurel, y dóralos a fuego medio durante 5-8 minutos, removiendo con frecuencia. En este punto es opcional añadir 1 cucharada de alcaparras desaladas, 2 filetes de anchoa y 1 cucharada de aceitunas negras deshuesadas, ya que hacen que el paté sea menos delicado y le dan un carácter más decidido, fuerte y sabroso.5. Vierte el vino y termina la cocción
Agrega el vino blanco y deja que el alcohol se evapore por completo. Continúa la cocción otros 10-15 minutos. Sala y pimienta al gusto. Cocina hasta que los hígados estén hechos y tiernos, no secos, y el líquido de la base se haya reducido.
6. Tritura
Pasa la mezcla al vaso de la batidora cuando aún esté tibia. Añade 2 cucharadas de vinagre blanco y tritura hasta obtener una crema no demasiado fina. Ajusta de sal y pimienta según tu gusto.
7. Reposo
Coloca el paté en un bol, cúbrelo con film transparente en contacto con la superficie y déjalo reposar en la nevera al menos 2 horas antes de servirlo.
Cómo servirlas
Cómo servir el paté de hígados para tostadas perfecto
Para disfrutarlo al máximo:
– Corta pan casero en rebanadas finas
– Tuéstalo ligeramente en el horno o en una plancha (si te gusta, frota un poco de ajo fresco sobre el pan caliente)
– Unta el paté a temperatura ambiente
– Remata con un chorrito de aceite de oliva virgen extra o una pizca de pimienta negra recién molida
El contraste entre el pan caliente y crujiente y la crema de hígados suave y sabrosa convierte este entrante en algo irresistible.
Conservación
El paté se conserva en la nevera de 4 a 7 días en un recipiente hermético. Antes de servirlo, déjalo a temperatura ambiente unos 20 minutos para que vuelva a estar cremoso y aromático como recién hecho.

