La pechuga de pollo con gremolada se diferencia de otras recetas con crema de leche, limón o vino blanco por la presencia de la aromática gremolada. En el dialecto milanés gremolada se pronuncia gremolaa’, que significa picado, y se utiliza sobre todo para preparar el ossobuco a la milanesa. No es más que una mezcla sencilla de perejil y ajo picados con ralladura de limón.
Este segundo plato a base de pollo es rápido de preparar y muy sabroso, la crema con gremolada se forma durante la cocción y envuelve delicadamente la ternura del pollo. Seguro que será un plato apreciado por vuestros comensales.
Si queréis cambiar de versión y probar sabores fuertes y decididos, probad el picante pollo alla diavola.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 400 g pechuga de pollo (en filetes)
- 250 ml caldo de pollo (o de ternera o vegetal)
- 60 g mantequilla
- 50 g harina
- 1 1/2 vaso vino blanco seco
- al gusto sal y pimienta negra
- 1 limón
- 2 dientes ajo
- 1 manojo perejil
sin definir
1 – Lavad y secad la pechuga de pollo, lavad y secadla, luego cortadla en trozos pequeños y pasadla por harina.
2 – Preparad la gremolada picando el perejil y el ajo.
3 – Rallad la piel del limón y añadidla al picado de perejil y ajo.
4 – En una sartén poned la mantequilla y dejadla fundir, luego colocad la pechuga de pollo y doradla a fuego medio/bajo por ambos lados.
5 – En este punto añadid el vino y dejad que se evapore a fuego alto, luego bajad el fuego y verted sobre la carne el caldo caliente.
6 – Añadid también la gremolada y mezcladla bien con la pechuga de pollo. Poned la tapa y coced a fuego bajo durante 15 minutos.
7 – Probad la carne y, si hace falta, añadid una pizca de sal y una molida de pimienta negra.
8 – Terminad la cocción sin dejar reducir demasiado la salsa, que se convertirá en una delicada crema para servir junto con la pechuga de pollo.

