La salsa de caramelo salado es una explosión de sabor, mi favorita absoluta, tiene un solo defecto, crea adicción. Es excelente para adornar postres, helados, galletas, cremas o simplemente comerla a cucharadas, porque a diferencia del caramelo clásico, tiene esa pizca de sal que la hace apetitosa y menos dulce. Pruébala sobre la crema de ricotta al café .
Se prepara en 10 minutos con solo 3 ingredientes y luego se conserva en un tarro de vidrio en el frigorífico. En esta receta he aromatizado la salsa de caramelo salado con una pizca de extracto de vainilla, sublime, si no te gusta puedes omitirla, y si quieres pasar a la versión clásica del caramelo dulce, será suficiente excluir la sal.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: Un tarro de 380 gr.
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 180 g azúcar
- 180 g nata fresca líquida
- 100 g mantequilla
- 6 g sal
- 1/2 cucharadita extracto de vainilla (opcional)
Pasos
En un cazo ancho y de bordes altos, vierte la mitad del azúcar sobre toda la superficie y pon el cazo al fuego a llama muy baja.
Mientras el azúcar se derrite, añade poco a poco la otra mitad del azúcar, sin moverlo demasiado.
Cuando el azúcar esté completamente derretido y se haya vuelto de un color ligeramente ambarino, a una temperatura de 155/165 grados, apaga la llama y retíralo del fuego.
CONSEJO: Si tienes un termómetro de cocina puedes medir la temperatura, de lo contrario observa el color. Si lo cocinas demasiado, se oscurecerá y adquirirá un sabor con un regusto amargo.
Retirado el cazo de la llama, añade inmediatamente la mantequilla fría en trozos y mezcla rápidamente la mezcla con una cuchara de madera.
Luego vuelve a ponerlo al fuego a llama baja y haz que la mantequilla se incorpore bien al caramelo.
Mientras tanto, habrás calentado la nata en un cazo aparte, llevándola ligeramente a ebullición.
Retira nuevamente el cazo del caramelo del fuego, añade en hilo la nata, la sal, el extracto de vainilla y mezcla delicadamente la mezcla.
Ten cuidado porque se creará una reacción entre los dos compuestos antes de que se amalgamen juntos.
Vuelve a poner el cazo al fuego y haz que la nata se incorpore al caramelo cocinando durante unos 3-4 minutos a llama baja, siempre mezclando con la cuchara de madera, hasta que la salsa se vuelva lisa y homogénea.
En este punto, apaga el fuego y vierte la salsa de caramelo salado en un bol para enfriarla al menos 30 minutos, antes de pasarla a un tarro de vidrio.
Inicialmente será semi líquida pero al enfriarse se espesará.
Consérvala en el frigorífico y ya después de 2 horas estará de la consistencia adecuada, cremosa y untuosa.

