Los sesos de ternera fritos dorados es un plato de la cocina tradicional, de sabor intenso, pero sorprendentemente delicado en su consistencia. Un plato arraigado en la gastronomía campesina y noble al mismo tiempo que realza una parte menos conocida en la cocina.
Después de una cuidadosa limpieza y una ligera precocción, los sesos se pasan por una masa, para luego ser sumergidos en aceite caliente hasta obtener una fritura crujiente por fuera y cremosa por dentro. El contraste entre la corteza crujiente y el interior fundente convierte cada bocado en una experiencia intensa y refinada.
Sírvelos calientes, quizás con un chorrito de limón o acompañados de verduras de temporada. Los sesos fritos conquistan por su aparente simplicidad y profundidad de sabor, evocando una antigua cocina popular de aprovechamiento.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 400 g sesos de ternera (peso orientativo, más o menos)
- 60 g harina
- 50 g leche (o agua)
- 1 huevo
- 1 cucharadita vinagre
- c.s. Sal, pimienta, ajo en polvo, perejil
- c.s. aceite para freír
- Unas rodajas limón
Pasos
1 – Enjuague cuidadosamente los sesos bajo el agua fría corriente para eliminar cualquier resto de sangre o telillas. Retire con cuidado las membranas externas y los vasos más evidentes. Deje en remojo en agua fría durante al menos 30 minutos.
2 – Lleve a ebullición agua ligeramente salada con una cucharada de vinagre, introduzca los sesos y cocínelos durante unos 15 minutos. Escúrralos con delicadeza y déjelos enfriar.
3 – Una vez fríos, corte los sesos en rodajas de aproximadamente 1–1,5 cm. Deben ser lo suficientemente consistentes para soportar la fritura pero no demasiado gruesas para quedar crudas por dentro.
4 – En un bol pequeño bata el huevo con la harina, la sal y los aromas, ajo en polvo y perejil. Vierta la mezcla en el bol de los sesos y mezcle la masa con suavidad.
5 – Caliente abundante aceite de semillas en una sartén, tome los sesos con una cuchara con la masa y fríalos poco a poco. Cocine hasta que el rebozado se dore y quede crocante por ambos lados (aproximadamente 1-2 minutos por lado).
6 – Escúrralos sobre papel absorbente y sírvalos calientes, con un chorrito de limón a gusto o acompañados de alcachofas fritas o ensalada amarga (puntarelle, achicoria).

