Sofrito listo en tarro, facilísimo de hacer con verduras y aromáticas, pero sobre todo cómodo porque se conserva durante mucho tiempo y está siempre listo para cualquier receta.
No puedo vivir sin él, tanto que lo pongo en todas partes: en salsas, en risottos, en segundos platos…. me desborda por lo mucho que me gusta. Pero probad también la mezcla de aromas frescos en tarro, útil en la cocina para dar sabor a asados, pescado, huevos y patatas.
El truco de este sofrito siempre listo consiste en añadir a las verduras un 20% de sal respecto a su peso total. Esto contribuirá a conservar la mezcla de verduras durante mucho tiempo, una vez que la hayáis trasladado a un tarro y cubierto la superficie con un hilo de aceite. Yo prefiero conservarlo en el frigorífico y cada dos usos vuelvo a poner aceite sobre las verduras. Cuando lo añadas a tus recetas, ten en cuenta que el sofrito contiene una cantidad moderada de sal.
Esta cantidad es para un tarro de 550 g y después de probarlo lo volverás a hacer. ¡Estoy segura de que vosotros también no podréis prescindir de él!
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: Para un tarro de 550 g
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 100 g zanahorias
- 100 g apio (solo el tallo)
- 100 g cebolla
- 30 g perejil
- 4 spicchi ajo
- 2 cucchiaini sal fina (son aproximadamente 70 gr)
- 100 g aceite de girasol
Preparación
1 – Lava el tarro de cristal con agua hirviendo y sécalo bien.
2 – Limpia las verduras, córtalas en trozos y tritúralas en una batidora junto con la sal y el aceite.
3 – Puedes añadir también otras verduras al gusto, por ejemplo albahaca o guindilla, según tus preferencias.
4 – Tritura el sofrito hasta la consistencia que prefieras, más fino o más grueso.
5 – Termina con un hilo de aceite en la superficie, que añadirás cada vez que tomes una porción del tarro.

