La calabaza arenosa es una receta completamente vegetariana y muy fácil, cocinada al horno, para servir de guarnición. Es muy sabrosa, apetecible y ligera. Podemos prepararla para acompañar carnes rojas o blancas; o para rellenar bruschettas o una tarta salada.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 3-4 personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes
- 500 g Calabaza (ya limpia)
- al gusto Pan rallado (también sin gluten)
- al gusto Aceite de oliva virgen extra
- al gusto Sal fina
- al gusto Pimienta
- al gusto Romero y salvia
Preparación
Te recomiendo usar solo calabaza fresca, no congelada, porque el resultado no sería en absoluto satisfactorio.
Tras quitar la piel, las semillas y los filamentos, cortamos la calabaza en cubos más o menos del mismo tamaño, para que se cocinen de forma uniforme.
Lavamos, secamos y picamos finamente tanto la salvia (3-4 hojas) como las agujas de romero.
Encendemos el horno y lo ponemos a la temperatura máxima.
Forramos una bandeja con papel de horno. Mientras tanto, ponemos los cubos de calabaza en un bol grande y añadimos 2-3 cucharadas generosas de aceite, suficientes para aliñar perfectamente todos los cubos.
Removemos bien, añadimos el pan rallado, el romero y la salvia y seguimos mezclando hasta que la calabaza esté completamente cubierta.
Transferimos la calabaza a la bandeja, sin superponer los cubos y al horno, a media altura, durante unos 10/12 minutos si usamos calor arriba y abajo en horno ventilado; si no, unos 20 minutos con calor solo por abajo.
Finalmente, gratinamos los cubos bajo el grill 2-3 minutos para obtener una deliciosa costra.
Salpimentamos al gusto. Podemos comerlos tanto calientes como fríos.
Los cubos recién horneados quedarán firmes y compactos; conforme se enfríen, se ablandarán.

