Los cuernitos salados rellenos de friarielli napolitanos y queso son unos aperitivos finger food deliciosos para preparar en un picnic, como entrante, para aperitivos o para un buffet. Los «friarielli» napolitanos, con su característico toque amargo, no son más que las inflorescencias recién desarrolladas de las hojas de la cima de la col. Normalmente, los friarielli se combinan con salchichas, creando una mezcla de sabores y aromas extraordinaria; esta vez, en cambio, los he combinado con un sabroso provolone dulce Auricchio. Los cuernitos salados rellenos de friarielli napolitanos y queso serán todo un éxito y desaparecerán en los aperitivos.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Porciones: 8 cuernitos
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno, Navidad
Ingredientes
- 1 rollo masa de hojaldre redonda (también sin gluten)
- 500 g friarielli (limpios)
- al gusto Provolone Auricchio
- 1 diente ajo
- al gusto Aceite de oliva virgen extra
- al gusto Sal gruesa
Preparación
1) Preparamos los friarielli.
Eliminamos los tallos casi por completo y dejamos sólo las hojas enteras y verdes y las inflorescencias. Los lavamos bajo agua corriente y los escurrimos.
2) Calentamos aceite con un diente de ajo en una sartén grande. Cuando el ajo esté dorado, añadimos los friarielli, sal gruesa, tapamos, bajamos el fuego y esperamos unos minutos hasta que la verdura empiece a ablandarse. Removemos los friarielli en la sartén para distribuir la sal de manera uniforme, tapamos y los dejamos cocinar hasta que estén bien tiernos. Escurrimos perfectamente el posible líquido de cocción para evitar estropear la cocción de la masa de hojaldre y los dejamos enfriar.
3) Cuando estén fríos, precalentamos el horno a 200º y, mientras tanto, cortamos el queso en cubitos. Usad quesos que no suelten suero al hornearse.
4) Desenrollamos la masa de hojaldre y la cortamos en 8 triángulos. Rellenamos cada triángulo según la foto y los enrollamos sobre sí mismos empezando por la base ancha hasta llegar a la punta.
Colocamos los cuernitos en una bandeja con papel de horno y los horneamos a media altura, en el horno ya caliente, durante unos 20/25 minutos, hasta que estén bien inflados y dorados. Los sacamos del horno y los dejamos templar. Están deliciosos también fríos, por lo que se pueden preparar con bastante antelación.
Un consejo: si la temperatura en casa es bastante alta o no queréis arriesgaros a que la masa de hojaldre no suba durante la cocción (ya que la masa no soporta bien el calor ni ser manipulada en exceso), volved a meter en la nevera, en la parte más baja y fría, los cuernitos ya colocados en la bandeja, cubridla con film transparente y dejadlos al menos 15 minutos. Luego encended el horno y esperad a que alcance la temperatura.
Si queréis prepararlos para un buffet, cortad 12 triángulos en vez de 8. Obtendréis cuernitos de tamaño pequeño, perfectos como finger food para disfrutar con deliciosos aperitivos tanto alcohólicos como sin alcohol.

