Hoy hablamos de fettuccine con pesto de col rizada y nueces. Pues sí, la protagonista de este plato es una de las verduras menos «agradables» para grandes y pequeños debido a su fuerte y persistente olor. En esta receta, sin embargo, descubriremos su delicadeza, su sabor dulce al que combinar, por contraste, sabores más intensos, como el de la fruta seca, speck, panceta y así sucesivamente. Las fettuccine con pesto de col rizada y nueces os sorprenderán. El pesto con col rizada es cremoso, facilísimo, además de muy sabroso y para nada pesado. Es gustoso y más delicado de lo que se esperaría. Se puede preparar también con antelación y conservarse en la nevera hasta el momento de usarlo; además, si os sobra, podréis usarlo para condimentar sándwiches, bruschettas, etc… Si no tenemos nueces, podemos usar almendras, avellanas, semillas de calabaza, de girasol o pistachos. La receta es de Alessandra Spisni; he hecho pequeñas modificaciones a la original, dictadas por mis gustos.
Dentro del blog encontraréis otras recetas con la col rizada de protagonista, como los rollitos de col rizada rellenos, la sopa de arroz y col rizada y mucho más.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Otoño, Invierno
Ingredientes
- 350 g col rizada (ya limpia)
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
- 3 cucharadas mezcla de pecorino y parmesano
- c.s. sal y pimienta
- c.s. guindilla (opcional)
- c.s. nueces
- 250 g fettuccine frescas
- c.s. panceta o speck picado (opcional)
- c.s. parmesano y granillo de nueces (para completar el plato)
Preparación
Lavamos las hojas de col rizada y las privamos de las costillas duras. Las cortamos groseramente con el cuchillo, las ponemos en una olla con agua fría y las dejamos hervir con una pizca de sal fina, hasta que estén tiernas.
Escurrimos la col rizada, ponemos 2/3 en el bol de una batidora, añadimos el queso rallado, las nueces desmenuzadas, el aceite y batimos hasta alcanzar la densidad deseada. Si la mezcla resulta demasiado espesa, podemos diluirla con un poco más de aceite o con el agua de la pasta. Ajustamos el pesto de sal y pimienta o guindilla, según nuestros gustos, y lo cubrimos hasta el momento de usarlo.
Ponemos a hervir el agua para la pasta.
Mientras tanto, hacemos dorar el speck picado (o la panceta en cubitos) a fuego lento en una sartén grande, sin añadir grasas. Luego, añadimos tanto la parte de col rizada no batida como el pesto y mezclamos, siempre manteniendo el fuego bajo, dejándolo sazonar por un minuto.
Escurrimos la pasta al dente y la vertemos en la sartén. Hacemos mantecar la pasta, mezclando bien para distribuir el condimento sobre las fettuccine, añadiendo poca agua (de la pasta) por vez, hasta crear una crema. Servimos con más parmesano rallado y granillo de nueces.

