El pastel de patatas y bechamel es una suculenta receta sin gluten y sin lactosa pero, al mismo tiempo, apta también para quienes no tienen necesidades alimentarias especiales. Es facilísima de preparar, tiene una consistencia suave, podemos personalizarla como más nos guste y puede disfrutarse caliente o fría. El pastel de patatas puede proponerse entre los entrantes, como segundo vegetariano rico y contundente o como plato apetitoso para la cena del sábado por la noche.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 400 g patatas (de pulpa amarilla)
- al gusto sal fino
- 250 ml leche (sin lactosa)
- 15 g mantequilla sin lactosa
- 15 g maicena
- al gusto nuez moscada
- 1 pizca pimienta molida
Utensilios
- 1 Rallador
- 1 Molde
Pasos
Lavamos las patatas para eliminar posibles restos de tierra.
Pelamos y rallamos por los agujeros más grandes de un rallador.
Ponemos las patatas ralladas en un colador y las enjuagamos bajo agua corriente; las dejamos, luego, escurrir.
Mientras tanto, preparamos la bechamel sin lactosa ni gluten, poniendo la mantequilla a derretir en un cazo pequeño a fuego bajo. También podemos preparar una bechamel clásica, con las mismas cantidades indicadas para esta receta.
En cuanto el trocito de mantequilla se haya fundido, añadimos la maicena de golpe y removemos con un batidor de varillas de acero o con un tenedor, para que en un par de segundos se forme una especie de cremita (el llamado «roux»).
Cuando se haya formado el roux, vertemos toda la leche y removemos sin abandonar la bechamel. Salamos y aromatizamos con una pizca de nuez moscada rallada. La bechamel está lista cuando espese (unos 8-10 minutos); apagamos inmediatamente.
Transferimos las patatas ralladas a un bol, añadimos la bechamel (también podemos prepararla con mucha antelación, si nos resulta más cómodo), una pizca de pimienta molida, si se desea, y mezclamos hasta que todos los ingredientes queden perfectamente integrados.
Forramos con papel de horno un molde cuadrado o circular de 20 centímetros de diámetro.
Vertemos la mezcla de patatas y bechamel, nivelamos con el dorso de una cuchara y metemos en el horno, a media altura, a 200°, durante unos 15 minutos. No es necesario precalentar el horno. El pastel de patatas y bechamel está listo cuando esté dorado de manera uniforme.
¡Buen provecho!

