La tarta rústica de alcachofas y stracchino es una quiche rica y versátil para la cena del sábado, con aperitivos, como entrante o para un picnic. El relleno lo completan nuestras sabrosas alcachofas junto con salami y provola ahumada, que hacen que nuestra tarta rústica sea realmente irresistible.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Tiempo de cocción: 50 Minutos
- Porciones: 4/6 raciones
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 8 Alcachofas mammole
- 50 g Stracchino
- 100 g Provola ahumada
- 100 g Salami (cortado en daditos)
- 1 cucharada Vino blanco seco
- al gusto Aceite de oliva virgen extra
- al gusto Sal fina
- 1 rollo Masa de hojaldre (redonda)
- al gusto Agua
Preparación
Podemos sustituir las alcachofas frescas por 450 gramos de corazones de alcachofa congelados, que estofaremos de la misma forma que los frescos, como se describe a continuación.
Limpiamos las alcachofas eliminando todas las hojas duras hasta llegar al corazón. Cortamos la punta de las alcachofas, partimos cada una por la mitad y retiramos la pelusa del interior. A medida que las limpiemos, sumérgelas en agua acidulada con zumo de limón.
Escurrimos muy bien las alcachofas, las enjuagamos y las ponemos en una cazuela. Añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra, sal fina, una pizca de pimienta recién molida, el vino blanco y unos dos dedos de agua. Las dejamos estofar con la tapa puesta hasta que estén tiernas al pincharlas con un tenedor. Cuando estén cocidas, escúrrelas y déjalas templar.
Mientras tanto, cortamos el salami y la provola ahumada en dados muy pequeños.
Precalentamos el horno a 200 °C.
Desenrollamos la masa de hojaldre y la colocamos en un molde para tartas forrado con papel de horno.
Rellenamos la masa de hojaldre con las alcachofas y añadimos un poco de stracchino, el salami y la provola.
Horneamos en el horno bien caliente, a altura media, durante unos 25 minutos o hasta que la tarta rústica de alcachofas y stracchino esté bien hinchada y dorada.
Se conserva, bien cerrada en un recipiente para tartas, en la nevera durante al menos un par de días, por lo que podemos prepararla con antelación.

