El lenguado a la meunière es un segundo plato de pescado que a mí siempre me ha encantado. Lo he comido muchas veces en restaurantes; en mi casa no era muy habitual, pero es realmente delicioso y por eso quise publicar la receta en mi blog.
El lenguado a la meunière es muy sabroso pero se fríe en mantequilla, por lo que para la dieta no parece lo ideal. Sin embargo, yo he encontrado la forma de cocinarlo con un simple truco: con muy poca mantequilla y aceite y sin leche llevarás a la mesa un plato para chuparse los dedos.
He usado la platija simplemente porque es más económica que el lenguado, al menos aquí en los Países Bajos, y los chicos de casa dejaron el plato limpio… ¡vamos a ver cómo lo hice!
Aquí tienes otras buenas recetas de pescado:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Saludable
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 900 g filetes de lenguado (o platija)
- 70 g harina (solo se usarán 50 g)
- 2 cucharaditas aceite de oliva virgen extra
- 10 g mantequilla (o margarina vegetal)
- 2 cucharaditas hierbas secas (tipo tomillo o romero)
- 1 cucharadita ajo en polvo
- 1 limón
- 1 manojo perejil
- al gusto sal y pimienta
- Puntos por porción = 6 puntos WW
Preparación
Como ya he dicho, yo usé platija congelada. Si utilizas pescado congelado, déjalo descongelar completamente y sécalo bien con papel de cocina.
Mezcla en un plato la harina con el ajo en polvo, las hierbas secas y un poco de sal. Derrite la mantequilla o la margarina en el microondas durante unos segundos. Unta una bandeja de horno grande con la mantequilla fundida.
Enharina los filetes de pescado uno a uno, dándoles unos golpecitos para eliminar el exceso y colócalos en la bandeja procurando no superponerlos demasiado. Reparte dos cucharaditas de aceite por encima y añade sal y pimienta al gusto.
Hornea a 200°C durante 15 minutos y luego enciende el grill por otros 5 minutos: esta última operación dejará los bordes del lenguado doraditos como si se hubiera frito.
Sirve el lenguado a la meunière bien caliente con rodajas de limón y perejil fresco picado. Aquí lo tienes en la foto en primer plano: crujiente y muy apetecible.
Así que bastó pincelar la base de la bandeja con muy poca mantequilla para obtener el mismo sabor que si se hubiera frito, pero con un mínimo de grasa: un truco estupendo, ¿verdad?
En casa nos gustó muchísimo e incluso mi hijo me pide que la vuelva a hacer. ¿A qué esperáis?
¡Buen provecho!
por Giovanna Buono

