Para mí, ya solo la pasta con ricotta está buena así sin más añadidos, pero si la queremos hacer más sabrosa y especial basta con usar las tagliatelle de huevo y también un poco de bresaola y de rúcula, que le darán un sabor algo contrastante con el dulzor de la ricotta.
¡Qué delicia! Sale un plato equilibrado para chuparse los dedos que se prepara en 10 minutos, una receta sencilla y rápida.
Si hubiera sido por el holandés habría tenido que usar speck, pero yo obviamente tenía que contener los puntos Weight Watchers, así que viva la bresaola. De todas formas, el holandés se zampó el plato, así que la receta fue aprobada con nota. Yo usé tagliatelle de huevo, pero también queda muy bien con mezze maniche o con fusilli de sémola de trigo duro. Vamos a prepararla.
Otros primeros platos ligeros los encuentras aquí:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Tiempo de cocción: 10 Minutos
- Porciones: 2 raciones abundantes o 3 pequeñas
- Cocina: Saludable
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 190 g pasta fresca (o 140 g de pasta de sémola de trigo duro)
- 120 g ricotta
- 40 g bresaola
- al gusto rúcula
- 1 cucharadita aceite de oliva virgen extra
- 1 chalota
- al gusto sal y pimienta
- Puntos por ración abundante (dividida en 2) = 10 puntos WW
- Puntos por ración más pequeña (dividida en 3) = 7 puntos WW
Preparación
La salsa se prepara mientras hierve el agua para la pasta, así que pon enseguida la olla al fuego.
Sofríe en una sartén la chalota cortada en láminas en el aceite, luego añade la bresaola cortada en tiras y deja que se haga a fuego lento.
Por último añade la ricotta y unas cucharadas del agua caliente de cocción de la pasta.
Añade la pasta y reserva una tacita del agua de cocción para después.
Mezcla la salsa y añade sal y pimienta.
A estas alturas añade la rúcula un puñado a la vez y también más agua de cocción de la pasta: debes obtener una salsa cremosa y ligeramente líquida.
Escurre la pasta y viértela directamente en la sartén con la salsa.
Mezcla bien y si parece seco añade un poco del agua de la pasta que reservaste.
Y ya está, nuestra pasta con ricotta, bresaola y rúcula está lista para servir. Si te apetece puedes añadir un poco de parmesano espolvoreado, contando los puntos WW extra. Yo no lo necesité.
Está riquísima y además tiene muy buena presencia. Podría ser una gran idea para la mesa de fiestas, en Navidad o también en Semana Santa, ya que estos ingredientes se encuentran todo el año.
Ahora te toca a ti: ¿qué te parece esta receta?
¡Buen provecho!
por Giovanna Buono

