¡Berenjenas… me encantan! Este año he probado muchas recetas, algunas ya las habéis encontrado aquí en el blog, pero aún faltaban las albóndigas de berenjena. En el pasado lo intenté, pero nunca quedaron como esperaba: el sabor y la textura no me habían convencido.
Esta vez, sin embargo, he dado con la combinación perfecta. Albóndigas de berenjena con queso fundente, sabrosas e irresistibles, ideales tanto calientes como frías. ¡Un auténtico pequeño placer para disfrutar en cualquier momento!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 20 Minutos
- Porciones: 12
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Verano
Ingredientes
- 400 g berenjenas
- 80 g pan rallado (grueso)
- 2 cucharadas Grana Padano DOP
- 2 huevos
- 30 g queso (de pasta hilada)
- 1/2 cebolla
- 4 hojas albahaca
- sal
- pimienta negra
- aceite de oliva virgen extra
Preparación
Para preparar estas deliciosas albóndigas de berenjena, empezad lavando las berenjenas bajo un chorro de agua fría. Quitad el tallo y cortadlas en dados.
Pon a hervir agua en una olla e introducid las berenjenas. Coced durante unos 5 minutos con una pizca de sal, luego escurridlas en un colador y dejadlas reposar 15 minutos: en ese tiempo perderán el exceso de agua retenida durante la cocción.
Una vez frías, trasladadlas a un bol y añadid pan rallado, Grana Padano, huevos, sal, pimienta, cebolla picada finamente y albahaca picada. Mezclad bien hasta obtener una masa homogénea.
Cortad el queso de pasta hilada, tipo Galbanino, en cubitos grandes y reservadlos.
Tomad una cucharada de la mezcla y formad bolas. Introducid en el centro un cubito de queso y cerrad con un poco de mezcla, volviendo a formar la bola. Conforme estén listas, colocadlas sobre una bandeja forrada con papel de horno.
Echad un chorrito de aceite sobre las albóndigas y hornead en horno ya caliente a 190°C durante unos 20 minutos.
Sacadlas del horno y disfrutad enseguida de vuestras albóndigas de berenjena con queso fundente, perfectas para servir calientes… ¡pero riquísimas también frías!

